En un movimiento que las autoridades califican como un hito para la región, la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) declaró dos nuevas áreas protegidas en el departamento que, en conjunto, abarcan 2.580,70 hectáreas destinadas a la conservación del agua, la biodiversidad y el patrimonio biocultural.
Dos zonas, distintos ecosistemas
Las declaratorias corresponden a: el Distrito de Conservación de Suelos Complejo de Humedales Asociados al río Cauca, localizado en los municipios de Bugalagrande, Andalucía y Tuluá, y el Distrito Regional de Manejo Integrado (DRMI) CCCORYSAN–Venado, en el territorio colectivo del Consejo Comunitario de Comunidades Negras de Córdoba y San Cipriano, municipio de Buenaventura.
La suma de las áreas protegidas es la que da la cifra total: 1.882,29 hectáreas para el complejo de humedales del río Cauca y 698,41 hectáreas para el DRMI en el Pacífico vallecaucano.
| Área | Ubicación | Extensión (ha) |
|---|---|---|
| Distrito de Conservación de Suelos - Complejo de Humedales | Bugalagrande, Andalucía, Tuluá | 1.882,29 |
| DRMI CCCORYSAN–Venado | Córdoba y San Cipriano (Buenaventura) | 698,41 |
Agenda ABC: agua, biodiversidad y comunidades
Las declaratorias forman parte de la llamada Agenda ABC —Agua, Biodiversidad y Comunidades— impulsada por el Gobierno nacional. En el acto público de presentación, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Fabio Arjona, destacó la relación entre conservación y bienestar comunitario. Sus palabras fueron citadas por la CVC:
“Proteger un humedal es proteger el agua; proteger un bosque es proteger la biodiversidad, y proteger un territorio es reconocer y fortalecer a las comunidades que durante generaciones han cuidado la naturaleza. Esto es la Agenda ABC: Agua, Biodiversidad y Comunidades.”
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, añadió que el departamento mantiene el mayor número de áreas protegidas, tanto públicas como privadas, aunque la declaración publicada por la CVC se enfocó en resaltar la materialización territorial de las políticas ambientales del Gobierno nacional.
Impacto local y retos de conservación
La figura del Distrito de Conservación de Suelos para el complejo de humedales busca proteger cuerpos de agua asociados al río Cauca, ecosistemas que desempeñan funciones clave para la regulación hídrica, recarga de acuíferos y mitigación de inundaciones en la cuenca. En tanto, el DRMI en Córdoba y San Cipriano protege bosques, quebradas y la biodiversidad propia del litoral pacífico vallecaucano, además de reconocer la presencia y el papel del Consejo Comunitario en la gestión del territorio colectivo.
Las declaratorias abren además un escenario de coordinación entre autoridades ambientales y comunidades locales para definir medidas concretas de manejo, vigilancia y uso sostenible de los recursos. Entre los desafíos que quedan por delante están la financiación de acciones de conservación, la articulación con proyectos productivos locales y la atención de amenazas como la deforestación, la contaminación y la presión de usos del suelo no compatibles con la conservación.
¿Qué cambia para las comunidades?
En términos prácticos, la declaratoria no implica desalojo ni prohibiciones automáticas de actividades; plantea marcos de manejo que deben articularse con las comunidades afectadas. Según la CVC y los representantes del Gobierno, el propósito es trabajar con las poblaciones locales para que la protección de ecosistemas se traduzca en oportunidades económicas y sociales, sin desconocer derechos colectivos en territorios como el de Córdoba y San Cipriano.
- Conservación hídrica: protección de humedales asociados al río Cauca.
- Biodiversidad: preservación de bosques y quebradas en el Pacífico vallecaucano.
- Reconocimiento comunitario: inclusión de consejos comunitarios y actores locales en la gestión.
Para el Valle del Cauca, las declaratorias representan un avance significativo en protección ambiental. Queda ahora la tarea de convertir esa vocación formal en acciones concretas que consoliden el manejo participativo y garanticen beneficios reales para las comunidades que han sido guardianas de esos territorios.
Desde Cali, el anuncio es recibido con expectativa: la conservación del agua y la biodiversidad se entrelaza con la vida cotidiana y la economía regional, y estas nuevas figuras buscan abrir cauces para una protección efectiva y sostenida en el tiempo.