La evaluación de daños por el terremoto que sacudió a Tuluá sigue en curso y arroja cifras que mantienen la alerta en diferentes barrios y veredas del municipio. Con corte al lunes 17 de agosto, los equipos técnicos han inspeccionado 704 viviendas; de ellas, 158 presentaron afectación grave, según el reporte consolidado que incluye las zonas urbana y rural.
Distribución urbana y rural
De las 704 inspecciones, 653 correspondieron a la zona urbana y 51 a la rural. En la ciudad se identificaron 137 viviendas con daño grave, 196 con afectación moderada y 320 con afectación leve. En el campo, las cifras son 21 graves, 15 moderadas y 15 leves.
"704 viviendas ya han sido visitadas por los equipos técnicos"
Los datos oficiales, reportados por los canales del municipio y consolidados para esta etapa de revisión, también incluyen el trabajo en instituciones y entidades públicas: 50 centros educativos fueron verificados —dos con afectación grave, dos moderadas y 46 leves— y 13 entidades gubernamentales inspeccionadas, con una que presenta daño grave, seis moderadas y seis leves.
Acciones en terreno y logística
Una de las prioridades identificadas por las autoridades ha sido la recolección de escombros. Hasta el momento se han retirado 796 toneladas de escombros por medio de cuatro cuadrillas especializadas; además, voluntarios han colaborado con la remoción de otras nueve toneladas. Paralelamente, las autoridades han ejecutado dos demoliciones parciales controladas en inmuebles considerados riesgosos.
- Equipos técnicos activos: 17, atendiendo diez comunas del municipio.
- Call center habilitado para reportes: 4.008 llamadas recibidas, de las cuales 3.354 han sido atendidas; 654 correspondieron a personas que no respondieron posteriormente o que ya no requieren ayuda.
- Componente humanitario: 16 subsidios de arrendamiento, 40 camas habilitadas en el Hogar de Paso, nueve personas atendidas en tres familias y 98 mercados entregados en zona rural.
Prioridades y retos locales
El monitoreo continúa y las cifras pueden variar a medida que avanzan las inspecciones. La concentración de esfuerzos en la recolección de escombros y en las demoliciones controladas responde a la necesidad de asegurar vías, áreas comunes y viviendas circundantes para evitar riesgos adicionales. La presencia de 17 equipos técnicos indica una movilización importante, pero las cifras —en especial el número de viviendas con afectación grave— apuntan a un proceso de recuperación que requerirá coordinación interinstitucional y recursos a mediano plazo.
| Ámbito | Grave | Moderado | Leve | Total inspeccionadas |
|---|---|---|---|---|
| Urbana | 137 | 196 | 320 | 653 |
| Rural | 21 | 15 | 15 | 51 |
| Total | 158 | 211 | 335 | 704 |
En lo humanitario, los subsidios de arrendamiento y la habilitación de camas buscan brindar atención inmediata a familias desplazadas o cuyas viviendas no son habitables. La entrega de mercados en zona rural refleja un esfuerzo por no descuidar a comunidades alejadas que también resultaron afectadas.
Las autoridades municipales mantienen la actualización permanente de las cifras y ampliarán los operativos de inspección según lo requieran las condiciones de las estructuras y las denuncias recibidas por la línea habilitada para reportes. La magnitud de los daños —y el número de viviendas catalogadas como graves— plantea ahora la necesidad de una hoja de ruta clara para la rehabilitación, la reconstrucción y la protección de las familias más vulnerables en Tuluá.
La información aquí consignada fue tomada del reporte oficial consolidado con corte al 17 de agosto, según lo reportado por los canales municipales y medios locales.