En el Quindío, donde la producción audiovisual enfrenta limitaciones de financiación, formación especializada y circulación, una iniciativa familiar ha decidido trabajar desde la base para fortalecer capacidades y visibilizar talento local. La corporación Kymera, conformada por Karen Kaissal Salazar, Marco Antonio Ospina, Ylahiah Ospina Kaissal y Miguel Ángel Ospina Naranjo, opera desde 2019 en dos frentes: dirección de arte y formación audiovisual dirigida a niños y jóvenes.
Un proyecto con doble objetivo: creación y enseñanza
Kymera combina la prestación de servicios de dirección de arte para producciones de cine y televisión con programas educativos en el departamento. Sus integrantes han trabajado en cortometrajes, largometrajes, series y contenidos para plataformas y medios nacionales, buscando tanto aportar a proyectos profesionales como sembrar condiciones para la próxima generación de realizadores.
El enfoque formativo es una de las apuestas centrales: al capacitar a niños y jóvenes, Kymera pretende ampliar la base de talento técnico y artístico en el territorio, una necesidad identificada por productores que suelen depender de equipos externos. La corporación entiende que la sostenibilidad de la industria local exige no solo atraer rodajes sino desarrollar capacidades técnicas en el propio departamento.
Trayectoria en producciones
Desde su creación, los miembros de Kymera han participado en diversas producciones, entre las que se mencionan Rapunzel, el perro y el brujo, La Madre Monte, El de arriba, Padilla y Judas. Además, han contribuido con contenidos para plataformas y medios nacionales, lo que les ha permitido combinar experiencia práctica con la labor de formación.
| Producción | Tipo |
|---|---|
| Rapunzel, el perro y el brujo | — |
| La Madre Monte | — |
| El de arriba | — |
| Padilla | — |
| Judas | — |
La tabla resume títulos asociados al trabajo del grupo; el tipo (cortometraje, largometraje o serie) no fue precisado en la información disponible, por lo que se consignan los nombres tal como fueron reportados.
Retos para producir en el territorio
Hacer cine en el Quindío implica sortear obstáculos conocidos: financiación insuficiente, escasez de formación específica y dificultades para la circulación de obras. Estas limitaciones afectan tanto a realizadores independientes como a productores que consideran la región para rodajes. Kymera, desde su experiencia, busca mitigar esas barreras mediante la transmisión de conocimientos y el fortalecimiento de la dirección de arte local.
La apuesta de la corporación evidencia una estrategia de largo plazo: no solo prestar servicios a producciones que lleguen al departamento, sino también dejar capacidades instaladas. En el terreno de la dirección de arte —vinculada a vestuario, utilería, ambientación y lengua visual de una obra—, contar con profesionales locales reduce costos y favorece la autenticidad de las historias que se ambientan en la región.
Impacto en la comunidad y en el sector cultural
Al trabajar con niños y jóvenes, Kymera contribuye a crear trayectorias profesionales que podrían transformar el ecosistema cultural del Quindío. La presencia de oferta formativa orientada a producción audiovisual impulsa procesos creativos, genera empleo técnico y abre la posibilidad de que más proyectos se realicen con equipos locales.
- Capacitación: formación para nuevas generaciones en técnicas de dirección de arte y oficios audiovisuales.
- Experiencia práctica: participación en proyectos nacionales como vía de aprendizaje y referencia.
- Visibilidad regional: promover al Quindío como locación con talento y capacidad técnica.
La combinación de enseñanza y práctica profesional es una vía para atender la demanda que hoy se cubre en buena parte con personal foráneo. Esa transición, según la experiencia de Kymera, requiere tiempo, persistencia y alianzas con productores, entidades culturales y administraciones locales.
¿Qué falta para consolidar la industria audiovisual en el Quindío?
La información disponible sobre Kymera subraya elementos ya señalados por sectores culturales en otras regiones: se necesita mayor inversión en formación especializada, esquemas de financiación que permitan la realización y circulación de proyectos, y políticas públicas que incentiven rodajes locales. La creación de redes con otras regiones y el acceso a plataformas de distribución también son factores clave para que las producciones quindianas encuentren audiencias más amplias.
Mientras tanto, iniciativas como la de Kymera funcionan como laboratorios prácticos: combinan la experiencia acumulada en rodajes con procesos educativos y buscan demostrar que, con trabajo sostenido, el Quindío puede ofrecer talento, escenarios y capacidad técnica para el cine y la televisión.