El Gobierno nacional y el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) ejecutaron el traslado del preso Edgar de Jesús Orrego, conocido como 'Firu', desde la cárcel La Picota en Bogotá hasta la penitenciaría de Palogordo, ubicada en el municipio de Girón, Santander. La medida, comunicada el 20 de septiembre de 2026, fue celebrada públicamente por autoridades regionales.
Reacciones oficiales
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, expresó su respaldo a la decisión presidencial y valoró la determinación del presidente Abelardo de la Espriella para cambiar el sitio de reclusión y reforzar las medidas de seguridad alrededor del detenido, a quien se identifica como cabecilla de las disidencias de ‘Calarcá’ en Antioquia.
Rendón rechazó que se filtraran videos y llamadas que, según él, mostraron que el interno mantenía comunicación desde La Picota con terceros vinculados a grupos armados. En sus declaraciones destacó que las cárceles no pueden funcionar como centros de operaciones de organizaciones criminales.
“Valoramos mucho que el nuevo Gobierno nacional esté en la misma dirección que hemos planteado desde Antioquia, combatir con determinación y sin tregua a los bandidos. Las cárceles no pueden seguir siendo centro de operaciones ni lugar seguro para los criminales que tanto daño le han hecho al país”, afirmó el gobernador.
El presidente De la Espriella, según la información oficial, también se pronunció sobre el traslado y la actuación del INPEC, señalando que cuando el Estado se decide a enfrentar a los criminales no pierde y que era necesario aislar al recluso para impedir operaciones desde el interior del establecimiento penitenciario.
Contexto del traslado
En días recientes se conoció que desde La Picota el detenido habría mantenido comunicación con alias 'Primo Gay', presuntamente vinculado a cambios de lealtad entre grupos armados. Esa situación habría motivado la orden presidencial y las medidas de traslado y contención.
La orden presidencial fue acatada por el INPEC y ejecutada en tiempo breve: el recluso fue movilizado a Palogordo, en Girón, donde las autoridades han dispuesto medidas considerables para su custodia.
Implicaciones para Santander y la región
El arribo de un interno de alta peligrosidad a una cárcel ubicada en Santander genera atención en la región por varias razones: la necesidad de coordinación entre autoridades penitenciarias y locales, el reforzamiento de protocolos de seguridad en un centro con población de reclusos de alto riesgo y la vigilancia sobre posibles intentos de comunicación o influencia criminal desde el interior.
- Autoridad que ordenó: Presidencia de la República (Abelardo de la Espriella).
- Entidad que ejecutó: INPEC.
- Nuevo centro de reclusión: Penitenciaría Palogordo, Girón, Santander.
| Elemento | Detalle |
|---|---|
| Recluso | Edgar de Jesús Orrego (alias 'Firu') |
| Origen | La Picota, Bogotá |
| Destino | Penitenciaría Palogordo, Girón (Santander) |
| Motivo público | Aislamiento y control de comunicaciones por presuntas operaciones desde la prisión |
Las voces del poder
En su intervención, el presidente De la Espriella sostuvo que el Estado debe enfrentar a los criminales con firmeza y aseguró que el INPEC cumplió la orden.
“Cuando el Estado se decide a enfrentar a los bandidos, nunca pierde. Si los criminales están ganando la partida, es porque el gobierno de turno es cómplice de ellos. Dos horas bastaron para poner en su sitio a ese delincuente”, señaló el presidente.
Las palabras oficiales subrayan una línea de acción del nuevo Gobierno: aumentar el control sobre reclusos con presunta capacidad de dirigir o coordinar actividades criminales desde las cárceles.
Próximos pasos y expectativas
Las autoridades penitenciarias y de seguridad deberán mantener protocolos de custodia reforzada y supervisión de comunicaciones para evitar cualquier operación desde la prisión. Además, el traslado podría ser seguido por requerimientos judiciales o medidas adicionales de seguridad que las entidades competentes podrían anunciar en los próximos días.
La llegada de 'Firu' a Palogordo marca un episodio reciente en la política de seguridad del Estado y plantea, para Santander, la necesidad de vigilancia y coordinación institucional frente a internos vinculados con estructuras armadas.
Fabián Ricardo Ardila Serrano
Corresponsal en Santander (Bucaramanga)