La Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic) presentó un primer consolidado sobre el impacto del terremoto de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto, en el que advierte que el movimiento telúrico afectó de forma directa a 68.583 personas indígenas y dejó daños en miles de viviendas en zonas del centro y el occidente del país. El reporte hace énfasis en la gravedad de los efectos secundarios, como los deslizamientos, que podrían aumentar la vulnerabilidad de varios resguardos.
Alcance del daño y cifras principales
Según la Onic, el sismo con epicentro en San José del Palmar (Chocó) provocó afectaciones de distinta magnitud en comunidades de los departamentos más cercanos al epicentro. En su balance inicial la organización clasificó las afectaciones por niveles de intensidad en la escala de Mercalli y cuantificó el número de viviendas dañadas en cada categoría.
| Categoría de afectación (Mercalli) | Personas afectadas | Viviendas con daños |
|---|---|---|
| Muy fuerte (VI) | 5.954 | 2.581 |
| Fuerte | 227.499 | 47.166 |
| Moderada | 255.837 | 13.208 |
| Ligera | 251.955 | 5.628 |
En total, la Onic consolida que los pueblos originarios sufrieron un impacto amplio en departamentos como Caldas, Chocó, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca. Aunque el informe no detalla por municipios cada afectación, la organización llamó la atención sobre la concentración de daños en la macro región Occidente y en la macro región Centro‑Oriente.
Riesgos secundarios: deslizamientos y vulnerabilidad
El documento alerta que, además de los daños directos en viviendas y bienes, existen peligros secundarios que pueden agravar la emergencia, especialmente en zonas montañosas y de ladera. La Onic advirtió sobre riesgo de deslizamientos en territorios de Risaralda, Caldas y Valle del Cauca, fenómenos que amenazan la seguridad de resguardos y vías de acceso.
- Presencia de deslizamientos que pueden aislar comunidades.
- Daños estructurales en viviendas tradicionales en resguardos.
- Necesidad de atención diferenciada por prácticas culturales y formas de vida comunitaria.
La organización hizo un llamado a que las respuestas humanitarias consideren medidas diferenciadas para los pueblos indígenas, tanto en la distribución de ayuda como en la evaluación de riesgos y la reparación de viviendas, dado que las soluciones estandarizadas pueden resultar inadecuadas para muchas comunidades.
Centros de acopio y coordinación
Ante la emergencia, la Onic informó que habilitó un centro de acopio en Bogotá y pidió que los organismos de respuesta —incluidas las autoridades nacionales y las entidades de gestión del riesgo— prioricen las rutas y mecanismos que permitan llegar con apoyo a los resguardos afectados. Según el reporte, los organismos de emergencia permanecen desplegados en las zonas del centro y occidente del país.
Para el Cauca, con una presencia significativa de pueblos indígenas, la alerta de la Onic plantea la necesidad de seguimiento puntual. Aunque el informe no especifica cifras para este departamento, la posibilidad de deslizamientos y la experiencia previa en emergencias naturales subrayan la urgencia de articular apoyo técnico para evaluar riesgos en veredas y resguardos.
Consecuencias humanitarias y próximos pasos
La Onic enfatiza que, frente a una situación de tal magnitud, la respuesta debe incluir:
- Evaluaciones rápidas con participación de líderes indígenas y técnicos especializados.
- Entrega de ayuda humanitaria adaptada a prácticas culturales y necesidades específicas (alimentos, techo, insumos de salud).
- Monitoreo de puntos críticos por riesgo de deslizamiento y cierre temporal de accesos inseguros.
La organización adelantará, según su reporte inicial, procesos de verificación y actualización de cifras con corte a las próximas horas, en coordinación con las autoridades locales y entidades de emergencia. En regiones como el Cauca, donde la dinámica geográfica y la dispersión de comunidades complican la logística, la coordinación interinstitucional será determinante para evitar aislamientos prolongados y asegurar la atención.
En las próximas jornadas, la prioridad anunciada por la Onic es consolidar datos por resguardo, identificar poblaciones especialmente vulnerables (niños, personas mayores y enfermas) y garantizar que la asistencia responda a las prácticas comunitarias y a la protección del territorio.