Impacto del ataque en Ocaña y despedida en Sogamoso
El viernes en la noche, el Cantón Militar El Trapiche, en Ocaña (Norte de Santander), fue blanco de ataques del grupo ELN con vehículos aéreos no tripulados. Como consecuencia directa de esos hechos, falleció el capitán Marco David Pirajón Montezuma; en la acción también perdió la vida el soldado profesional Joel Alberto Jiménez Jaramillo, según relatan versiones militares citadas por la prensa.
El cuerpo del capitán Pirajón fue trasladado a Sogamoso, su ciudad natal, donde fue recibido en el aeropuerto el domingo y se celebraron las exequias al día siguiente. En el sepelio, el comandante del Ejército, mayor general José Bertulfo Soto Sánchez, destacó el compromiso del oficial con el deber y los valores que siempre lo acompañaron.
Relatos desde el cuartel y consecuencias personales
De acuerdo con las versiones que circulan entre los militares presentes en el lugar del atentado, tras el impacto inicial el oficial salió en motocicleta a patrullar el batallón junto a otro compañero. En una supuesta emboscada, el ELN habría asesinado al capitán Pirajón y al soldado Jiménez Jaramillo. La teniente María Alejandra Ortiz, pareja del capitán, dijo haber sentido una gran impotencia y calificó el ataque como “
muy impactante”; ella resultó ilesa.
- Víctimas identificadas: capitán Marco David Pirajón Montezuma y soldado profesional Joel Alberto Jiménez Jaramillo.
- Lugar del ataque: Cantón Militar El Trapiche, Ocaña, Norte de Santander.
- Método reportado: ataques con drones atribuidos al ELN y una emboscada posterior.
Contexto familiar y planes truncados
El capitán Pirajón era hijo del mayor (r) del Ejército Nacional Marco Vinicio Pirajón y de Ruth Montezuma; era hermano de José Andrés y Miguel Ángel y egresado del Colegio Cooperativo Reyes Patria de Sogamoso. La relación personal agrega otra dimensión a la tragedia: la pareja tenía previsto casarse en octubre y recibir un traslado a otra unidad en diciembre, informaron las mismas fuentes.
| Hecho | Detalle |
|---|---|
| Fecha del ataque | Viernes (no se dio fecha exacta en la versión) |
| Recepción del cuerpo | Domingo en aeropuerto de Sogamoso |
| Exequias | Lunes en Sogamoso |
Implicaciones para Ocaña y la seguridad regional
El episodio vuelve a poner en el centro el reto de la seguridad en Ocaña y el Norte de Santander: la utilización de drones en acciones hostiles plantea un cambio táctico que obliga a replantear medidas de protección en sitios de concentración militar y posiblemente civil. La presencia de actores armados con capacidad técnica para emplear aeronaves no tripuladas multiplica la vulnerabilidad de instalaciones que antes podían considerarse seguras.
Además de la respuesta operativa que adopte el Ejército, la comunidad local enfrenta el impacto simbólico y emocional de la muerte de servidores que cumplen funciones en la región. La mudanza prevista del capitán y los planes de boda añaden una lectura humana a los números y tácticas militares.
Pasos siguientes y llamados
Por ahora, las declaraciones públicas han estado centradas en el reconocimiento del servicio y el luto por las víctimas. Quedan por conocerse las investigaciones sobre la autoría, la secuencia exacta del ataque y las medidas que se implementarán para evitar acciones similares en el futuro. La situación exige claridad sobre:
- Medidas de protección y contraataque frente a el uso de drones en la infraestructura militar.
- Información oficial detallada sobre las circunstancias en que ocurrió la emboscada posterior al ataque inicial.
- Apoyo institucional y psicológico a las familias de las víctimas y a los miembros de la guarnición afectada.
El fallecimiento del capitán Marco David Pirajón Montezuma y del soldado Joel Alberto Jiménez Jaramillo reaviva en Ocaña el debate sobre seguridad y la profundidad del conflicto en zonas fronterizas y de influencia de grupos armados. La región espera las decisiones que adopten las autoridades militares y civiles para garantizar la protección de tropas y civiles.