De afición juvenil a embajador de marca
En la trayectoria de Jesús Calleja los automóviles han sido más que un medio de transporte: han marcado etapas de su vida y hoy lo acompañan en su faceta profesional. Según la entrevista publicada por MARCA, Calleja es ahora embajador de Santana Motors y conduce uno de los primeros Santana 400 PHEV que han llegado a España.
El aventurero explicó que los coches fueron «objeto de deseo» en su juventud, parte de su modo de vida durante una época y ahora un disfrute ligado a la competición. En su nuevo rol, supervisará actividades en competición para la marca, entre las que figuran el Dakar, el Campeonato de España Todoterreno y una futura copa monomarca, según lo reportado por MARCA.
Características del Santana 400 PHEV según Calleja
Calleja describió el vehículo que conduce como una pick‑up híbrida enchufable de gran capacidad y autonomía. Entre las especificaciones que mencionó en la conversación con MARCA aparecen:
- 429 caballos de potencia.
- Más de 1.000 kilómetros de autonomía combinada.
- Diseño exterior de más de cinco metros, con aspecto robusto y «al estilo americano».
- Batería de carga rápida y la ventaja de contar también con motor de combustión, para evitar quedarse tirado.
- Interior cuidado: por nivel de detalle, dijo que no tiene nada que envidiar a una berlina de primer nivel.
| Rasgo | Valor (según Calleja) |
|---|---|
| Potencia | 429 caballos |
| Autonomía combinada | Más de 1.000 km |
| Longitud | Más de 5 metros |
Uso personal y recuerdos de juventud
El vehículo no es solo una tarjeta técnica para Calleja: lo usa para sus actividades al aire libre. Dijo que mete las bicicletas en la caja y se va a escalar o realizar otras actividades. La pick‑up, por su tamaño y prestaciones, responde a ese uso recreativo y a las exigencias de la competición que ahora también supervisa.
«Ahora tengo la pick‑up, el Santana 400 PHEV. Es un híbrido enchufable fascinante, con 429 caballos y más de 1.000 kilómetros de autonomía combinada»
En la misma conversación, Calleja rememoró sus inicios. Su primer coche fue un SEAT 850 de segunda mano, que compró con el dinero que ganó tras terminar la mili a los 18 años. Relató que sus padres eran peluqueros y que, con lo que aprendió cortando el pelo, logró reunir el dinero para su primer automóvil. También contó una anécdota de juventud: le hizo unos agujeros al escape con un destornillador porque le parecía que mejoraba el rendimiento.
Lo que implica para Turbo y la región
Aunque la información refiere a la experiencia personal y a la actividad de una marca española, el relato tiene varios puntos de interés para lectores de Turbo: la aparente vuelta de interés por vehículos robustos y de aventura, la presencia creciente de modelos híbridos enchufables, y el enfoque en competencias todoterreno que atraen audiencias regionales e internacionales. La combinación de tecnología eléctrica y motor de combustión, destacada por Calleja, muestra una tendencia que también influye en decisiones de compra y en la oferta de servicios automotrices locales.
La historia de Calleja —de aprender a conducir en el campo y de mejorar el escape con un destornillador— conecta con experiencias comunes en municipios como Turbo, donde la movilidad, la afición por los vehículos y la adaptación a nuevas tecnologías conviven con tradiciones del manejo y la práctica automotriz.
En lo inmediato, la vinculación de figuras públicas con marcas y la promoción de modelos como el Santana 400 PHEV pueden acelerar la discusión local sobre infraestructura de carga, mantenimiento de vehículos híbridos y el papel de la competición todoterreno como motor de turismo y comercio en la región.