Habitantes de zonas rurales del municipio de Quinchía, en el departamento de Risaralda, denunciaron la presencia de hombres encapuchados —presuntamente integrantes del Clan del Golfo— que han impuesto restricciones de movilidad y generado un clima de miedo entre la población campesina. Las quejas, recogidas por medios locales, señalan que en varios sectores se ha ordenado a los habitantes no salir ni entrar desde las 6:00 p.m..
Denuncias de la comunidad
Personas que pidieron mantener su anonimato por temor a represalias relataron que los encapuchados portan armas de largo alcance y se les ve desplazándose por distintas veredas del municipio, que limita con el departamento de Caldas. Además, denunciaron intentos de reclutamiento de menores y explicaron que las veredas afectadas no están vinculadas a minería: la mayoría de los habitantes se dedica a la agricultura.
Quienes hicieron las denuncias recordaron hechos violentos ocurridos hace cerca de 20 años en la zona, cuando la presencia de grupos armados dejó asesinatos y reclutamiento, y manifestaron su temor de que la violencia vuelva a resurgir.
Respuesta de las autoridades
La Secretaría de Gobierno de Quinchía, representada por el secretario Jhon Jámilton Suárez Suárez, aseguró que no existen reportes certeros sobre la presencia del Clan del Golfo en el municipio y llamó a la calma. Según Suárez, el municipio reconoce que puede funcionar como corredor para grupos armados ilegales, por lo que no se descarta que se presenten incidentes, pero afirmó que el Ejército Nacional está brindando acompañamiento y seguridad en las zonas mencionadas.
“La comunidad puede estar tranquila, pues no se conocen reportes certeros sobre presencia del Clan del Golfo”,
La Alcaldía de Quinchía indicó además que se han realizado consejos de seguridad y que la fuerza pública está comprometida con la protección de los habitantes. Las autoridades han adelantado campañas de prevención contra la extorsión y han pedido a la población informar oportunamente sobre cualquier incidente.
Impacto local y preocupaciones
Los denunciantes señalaron que la imposición de horarios limita gravemente la movilidad cotidiana, afecta la producción agrícola y genera ansiedad entre familias y trabajadores rurales. El temor al reclutamiento de menores es otro elemento que aumenta la alarma social, dada la memoria histórica de violencia en la región.
- Restricción de movilidad: órdenes de no entrar ni salir desde las 6:00 p.m. en sectores rurales.
- Presunta presencia armada: hombres encapuchados con armas largas visibles en veredas.
- Riesgo de reclutamiento: intentos denunciados de captar a menores de edad.
Medidas anunciadas
Según la información oficial, las medidas que se han activado incluyen:
| Acción | Responsable | Objetivo |
|---|---|---|
| Consejos de seguridad | Alcaldía de Quinchía | Articular respuesta institucional y comunicar a la comunidad |
| Acompañamiento militar | Ejército Nacional | Garantizar seguridad en zonas rurales |
| Campañas de prevención | Autoridades locales | Reducir riesgo de extorsión y promover denuncias |
La Alcaldía y la Secretaría de Gobierno han pedido a los residentes reportar con prontitud hechos de intimidación o extorsión para facilitar la intervención de la fuerza pública.
Contexto histórico y riesgo
Quinchía y otros municipios de la región han tenido un pasado marcado por la presencia de grupos armados que utilizaron corredores entre departamentos para movilizarse o controlar economías ilegales. Aunque actualmente las autoridades aseguran control y acompañamiento, los testimonios de los habitantes reflejan una percepción de inseguridad que podría requerir mayor presencia institucional y garantías claras para la población rural.
Las denuncias públicas y el llamado de la comunidad apuntan a la necesidad de mantener canales de comunicación abiertos entre residentes, autoridades locales y la fuerza pública, así como el refuerzo de medidas de protección para evitar la reaparición de dinámicas violentas que afectaron a generaciones anteriores.