Transcurridos 40 días del terremoto del 10 de agosto, el centro de Pereira sigue mostrando escenas de remoción de escombros y lotes cercados que dejaron fuera de servicio negocios y edificios que habían sido referentes de la ciudad durante décadas. Un recorrido por las calles del casco urbano revela esquinas donde ya no queda más que polvo y fotografías del pasado.
Comercio afectado y fachadas que no volverán
En la esquina de la calle 19 con carrera 9, a una cuadra de la Plaza de Bolívar, funcionó durante años una de las droguerías más conocidas de Pereira; hoy ese punto forma parte de los sitios que cambiaron definitivamente tras el movimiento telúrico. Del mismo modo, en la calle 16 entre carreras 8 y 9, conocida tradicionalmente como la calle de las ferreterías, la infraestructura quedó severamente dañada y todo está pendiente de reconstrucción.
Otras intersecciones del centro que presentan daños irreversibles son:
- Calle 18 entre carreras 10 y 11, junto al centro comercial Ciudad Victoria.
- Carrera 9 con calle 15, donde una antigua casona que integraba la historia urbana desapareció.
- Carrera 7 con calle 22, la llamada calle de las gafas, con un panorama comercial desolador.
- Calle 13 con carrera 8, al lado del Parque de La Libertad, cuya esquina colapsó durante el sismo.
- Carrera 7 con calle 29, donde funcionaba un spa; ahora solo quedan escombros.
- Carrera 7 con calle 18, antigua ubicación de una joyería, hoy reducida a restos materiales.
Memoria urbana y obstáculos para la reactivación
Las imágenes comparativas del antes y el después ponen en evidencia no solo la pérdida de patrimonio comercial, sino también las dificultades que afronta la recuperación del centro histórico. Varios locales que servían como punto de encuentro y de actividad económica están clausurados y lotes permanecen cercados para labores de demolición y limpieza.
La eliminación de edificios emblemáticos implica una doble afectación: por un lado, el golpe económico directo a los propietarios y trabajadores; por otro, la pérdida de referentes urbanos que forman parte de la memoria de la ciudad. La remoción de escombros y la gestión de los predios son tareas que, según el recorrido gráfico realizado por medios locales, continúan sin una fecha única de finalización.
Mapa de daños en puntos céntricos
| Ubicación | Tipo de lugar | Estado observado |
|---|---|---|
| Calle 19 con carrera 9 | Droguería histórica | Demolido / escombros |
| Calle 16 (entre carreras 8 y 9) | Calle de ferreterías | Daños severos / por reconstruirse |
| Calle 18 (entre carreras 10 y 11) | Sector comercial cercano a centro comercial | Lotes cercados / remoción en curso |
| Carrera 9 con calle 15 | Casona histórica | Desaparecida |
| Carrera 7 con calle 22 | Comercio óptico | Comercialmente desolado |
Impacto cotidiano y señales de recuperación
Para transeúntes y comerciantes, la afectación se traduce en calles con menos afluencia, negocios cerrados y dificultades para acceder a servicios que antes eran habituales. El cierre de puntos de venta como droguerías, joyerías y spas resta opciones a los habitantes del centro y obliga a desplazarse a otras zonas.
Aunque continúa la remoción y el cercado de lotes, no todas las zonas lucen iguales: algunos sectores han avanzado en labores de limpieza y acopio de material, mientras que otros mantienen presencia de maquinarias y personal que trabaja en demoliciones controladas. Sin embargo, en el recorrido gráfico que se documentó, son visibles aún muchas fachadas que han quedado reducidas a escombros y fotografías de lo que fueron.
Qué sigue y cómo afecta a los residentes
La situación en el centro de Pereira plantea desafíos para la administración municipal y para los propietarios afectados: definir la priorización de la reconstrucción, garantizar seguridad en los frentes de obra y apoyar a quienes perdieron su fuente de ingresos. La recuperación del tejido comercial y la reapertura de vías dependerán de la coordinación entre autoridades y la evaluación estructural de los inmuebles.
En los próximos días seguirán las labores de remoción y demarcación de lotes; mientras tanto, el centro de la ciudad conserva la huella del sismo y la memoria de locales que ya no existen.