Guatavita celebró la XXXVII edición del Festival de El Dorado – Nuestros Saberes Ancestrales, una jornada dedicada a la recuperación y visibilización de las tradiciones locales. La programación, pensada para integrar a la comunidad con manifestaciones artísticas y populares, transformó la plaza cívica y las calles del municipio en un escenario de encuentro cultural.
Desfile, comparsas y carrozas: el pulso de la celebración
La apertura del festival estuvo marcada por un Desfile de Comparsas y Carrozas que recorrió las vías principales hasta la plaza central. Fueron los propios grupos locales —artistas, gestores culturales y habitantes— quienes protagonizaron esta primera parte del encuentro, mostrando trajes, música y montajes que evocan la historia y la identidad de Guatavita.
Al finalizar el recorrido se realizaron las premiaciones correspondientes, entre ellas la entrega de reconocimientos a las carrozas participantes, que caminaron desde los barrios y veredas para mostrar creatividad y trabajo colectivo.
Programación y actividades destacadas
La agenda del festival incluyó una variedad de actividades pensadas para públicos diversos. Entre los eventos mencionados por la Gobernación de Cundinamarca se encuentran:
- Concurso Talento Mujer Guatava, orientado a resaltar la voz y la expresión artística femenina del municipio.
- Exhibiciones de artesanos locales, con piezas inspiradas en la tradición prehispánica y técnicas contemporáneas.
- Muestras culturales diversas que integraron música, danza y narrativas orales.
Estas actividades funcionaron tanto como entretenimiento como mecanismo de transmisión de saberes entre generaciones.
Apoyo institucional y enfoque comunitario
El Instituto Departamental de Cultura y Turismo de Cundinamarca (IDECUT) acompañó la iniciativa en el marco del Plan de Cercanía Popular. Según la Gobernación de Cundinamarca, la participación institucional buscó facilitar la logística del evento y brindar un espacio para los artistas y artesanos locales.
Desde la administración departamental se destacó que este tipo de encuentros son herramientas para mantener viva la memoria cultural y fortalecer los saberes ancestrales de la población guatavitense.
Impacto local y preservación de tradiciones
Más allá del espectáculo, el festival cumple una función social: permite que prácticas y conocimientos tradicionales circulen entre niñas, niños y jóvenes, evitando su pérdida. La dinámica participativa —con comparsas, concursos y ferias de artesanía— favorece la transmisión intergeneracional y la valoración del patrimonio inmaterial.
Para muchos residentes, la cita anual es también una oportunidad económica: artesanos y pequeños comerciantes ofertan productos y servicios, aprovechando el flujo de visitantes y la atención que genera el festival en la región.
Lo que dejó la jornada
En conjunto, la celebración consolidó varias afectaciones positivas para Guatavita:
- Visibilidad de artistas locales y aprovechamiento de espacios públicos para la cultura.
- Reforzamiento de la memoria colectiva mediante representaciones y símbolos vinculados al territorio.
- Espacios de comercialización para artesanos y emprendedores locales.
| Actividad | Objetivo |
|---|---|
| Desfile de comparsas y carrozas | Visibilizar expresiones culturales y fomentar la participación comunitaria |
| Concurso Talento Mujer Guatava | Reconocer la creación y liderazgo cultural femenino |
| Muestras de artesanía | Promover oficios locales y generar ingresos para artesanos |
La Gobernación compartió fotografías oficiales del evento en su cuenta de Facebook, que ilustran la asistencia y el ambiente festivo. Las imágenes evidencian la mezcla de tradición y participación ciudadana que caracterizó la fiesta.
En síntesis, la edición XXXVII del Festival de El Dorado fue una jornada destinada a celebrar y proteger el acervo cultural de Guatavita, integrando actividades artísticas, concursos y ferias que dejaron tanto una experiencia comunitaria como oportunidades para los creadores locales.