La crítica situación económica del corregimiento de La Parada, en la zona fronteriza con Venezuela, llevó a la Gobernación de Norte de Santander y a la Asociación de Comerciantes de La Parada (Asocopar) a acordar un plan de choque que busca frenar la caída de la actividad comercial y recuperar el flujo binacional.
Según cifras presentadas por Asocopar, las ventas en el sector registraron una disminución cercana al 80 % durante el último mes. La asociación atribuye la contracción a la tramitología aduanera que dificulta las pequeñas operaciones de comercio exterior y a los controles de tránsito que han desincentivado la llegada de compradores desde el lado venezolano.
Medidas acordadas
En una mesa de trabajo liderada por el gobernador William Villamizar, comerciantes y autoridades definieron una batería de acciones en seguridad, movilidad, infraestructura y promoción comercial. Entre los compromisos presentados aparecen:
- Refuerzo en seguridad: aceleración de los trabajos para terminar el Distrito de Policía de La Parada, que albergará a cerca de 300 uniformados.
- Mesa de movilidad binacional: convocatoria a las alcaldías de Villa del Rosario, Cúcuta y Los Patios, junto con autoridades de tránsito, para coordinar acciones que faciliten la circulación y el acceso de visitantes.
- Reducción de trámites aduaneros: frente común entre comerciantes y autoridades para disminuir los obstáculos burocráticos que afectan las microimportaciones y microexportaciones.
- Impulso a la formalización: creación de una comercializadora internacional con resolución del Ministerio de Comercio y registro en la Cámara de Comercio de Cúcuta para canalizar operaciones de menor escala.
- Desarrollo turístico e infraestructura: promoción del punto fronterizo como destino estratégico para el comercio binacional y mejora de condiciones para almacenamiento y distribución.
«Buscamos avanzar hacia una transformación integral de La Parada como un punto estratégico del comercio binacional, con infraestructura óptima para el almacenamiento, distribución y venta de productos al por mayor»
Impacto y retos inmediatos
La Parada ha sido históricamente un paso comercial clave entre Colombia y Venezuela. La abrupta reducción en la demanda afecta no solo a comerciantes formales, sino a trabajadores informales, transportistas y cadenas de abastecimiento locales. El descenso del 80 % en ventas implica pérdidas de liquidez que pueden derivar en cierres de locales y mayor precariedad laboral si no se atiende con rapidez.
Los comerciantes argumentan que, además de la tramitología, los controles de tránsito y las restricciones fronterizas aplicadas en operaciones de paso han generado incertidumbre entre los compradores venezolanos, quienes optan por rutas alternativas o suspender compras pequeñas que antes eran habituales.
Instrumentos para la recuperación
La comercializadora internacional presentada como alternativa busca formalizar y facilitar el manejo de operaciones a menor escala, una vía que, según los comerciantes, permitiría sortear dificultades administrativas y ofrecer mayores garantías legales para el comercio binacional.
Las autoridades regionales, por su parte, prometieron acompañamiento institucional. El Distrito de Policía proyectado, con cerca de 300 uniformados, pretende dar una respuesta a las problemáticas de seguridad que históricamente afectan el comercio fronterizo y, en teoría, generar confianza entre comerciantes y visitantes.
| Compromiso | Objetivo |
|---|---|
| Refuerzo policial | Garantizar seguridad en zona comercial y limítrofe |
| Mesa de movilidad | Facilitar el acceso binacional y mejorar flujo de visitantes |
| Reducción de trámites | Desburocratizar microoperaciones de comercio exterior |
| Comercializadora internacional | Canalizar formalmente importaciones y exportaciones a menor escala |
Qué sigue y recomendaciones
Los comerciantes y la Gobernación acordaron mantener mesas de trabajo para dar seguimiento a la ejecución de las medidas y evaluar resultados de manera periódica. Entre los pasos inmediatos está la finalización del Distrito de Policía y la activación de la comercializadora, medidas que dependerán de trámites administrativos y recursos para infraestructura.
Para quienes operan en La Parada y viajan desde la frontera, es crucial mantenerse informados sobre los canales oficiales de formalización y los cronogramas que fije la Gobernación. La reducción de trámites aduaneros, de concretarse, podría agilizar operaciones, pero requerirá coordinación interinstitucional con las entidades competentes en comercio exterior.
La situación en La Parada evidencia cómo las decisiones administrativas y los controles fronterizos inciden de manera inmediata en la economía local. El acuerdo alcanzado busca un equilibrio entre seguridad, formalización y dinamización del comercio, en un punto cuyo pulso binacional sigue siendo determinante para la región.