Las quejas por el esquema de entrega de bonos de alimentación en Funza concentran inquietudes sobre transparencia, acceso y calidad de los productos. La denuncia, que motivó la atención de los órganos de control, apunta a que los beneficiarios solo pueden redimir el subsidio en un único establecimiento: el supermercado “Pague Menos”.
Alcance del programa y población afectada
Según información del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) citada en la investigación periodística, Funza tiene una población de 125.880 habitantes, de los cuales el 22 % —equivalente a 28.199 personas— vive en situación de pobreza. Para muchos de esos hogares —personas con discapacidad, adultos mayores, cuidadores, madres cabeza de hogar y víctimas del conflicto— los bonos de alimentación y medicamentos constituyen un apoyo mensual determinante.
| Dato | Valor |
|---|---|
| Población total (Funza) | 125.880 |
| Porcentaje en pobreza | 22 % (28.199 personas) |
| Valor del contrato | COP 1.851 millones |
Denuncias puntuales de beneficiarios
Quienes reciben los bonos relatan cambios sensibles desde la llegada del nuevo operador. Usuarios consultados para el reporte señalaron problemas de variedad, precios más altos y calidad cuestionable en comparación con el anterior contratista, identificado en la pieza informativa como el supermercado Zapatoca.
- Beneficiarios apuntan a la imposibilidad de elegir establecimiento, pues la redención se limita a “Pague Menos”.
- Se reportan productos en mal estado y falta de surtido que impide conformar mercados adecuados.
- Existen sospechas sobre la forma en que se adjudicó y se prorrogó el contrato que respalda el servicio.
“Nos prometieron que serían 500 pesitos menos, pero es más caro. No surten, y cuando uno va, ya no hay nada”.
El fragmento corresponde a una veedora ciudadana identificada en la investigación como Pilar*, quien compara su experiencia entre el operador anterior y el actual. Otros testimonios consignan montos de bono distintos: un beneficiario con discapacidad que recibe COP 224.000 dijo que algunos meses le alcanza y otros no; otro adulto mayor mostró lo que pudo redimir con un bono de COP 400.000; y una usuaria relató que su bono es por COP 160.000.
Respuesta de la Alcaldía y actuaciones de control
La Alcaldía municipal ha defendido el programa como una actividad de suma importancia para mejorar las condiciones de vida de la población vulnerable y ha afirmado que, hasta el momento, ha recibido tres quejas formales. No obstante, la denuncia pública y las inquietudes ciudadanas motivaron que las autoridades competentes inicien revisiones sobre la contratación y la prestación del servicio.
Los señalamientos se concentran no solo en la operación diaria del punto de redención —variedad, precios y calidad—, sino en el proceso por el cual se adjudicó y prorrogó el contrato por el programa, cuya cuantía aparece en la cobertura como COP 1.851 millones. Esa dimensión financiera y administrativa es la que ahora observan los entes de control.
Implicaciones locales
La limitación para redimir el bono en un único establecimiento tiene consecuencias prácticas: reduce la competencia, restringe opciones de compra para hogares con escasos recursos y potencia la percepción de vulnerabilidad frente a posibles irregularidades en la contratación pública. Además, cuando un beneficiario depende del bono como su principal fuente para alimentos y medicamentos, cualquier falencia en el servicio se traduce rápidamente en inseguridad alimentaria.
Frente a este escenario, la investigación en curso por parte de los órganos de control será clave para determinar si existieron fallas en el proceso contractual o en la supervisión del cumplimiento de condiciones por parte del operador. En paralelo, las quejas de usuarios ponen de relieve la necesidad de mecanismos ágiles de atención y rutas claras para garantizar diversidad, calidad y precios justos en los bienes suministrados a través del subsidio.
La situación en Funza seguirá bajo observación mientras avanzan las indagaciones y las autoridades locales actualizan información sobre medidas correctivas o cambios en la operación del programa.