El departamento de Vaupés y su capital, Mitú, fueron el escenario elegido para la clausura de la estrategia nacional denominada “Niñeces hablan de paz y trabajo infantil”, iniciativa liderada por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) con el propósito de garantizar los derechos de la infancia y la adolescencia.
Movilización y participación
En los talleres realizados como parte del cierre participaron 460 niñas, niños y adolescentes provenientes de seis entidades territoriales: Amazonas, Bogotá, Chocó, Valle del Cauca, La Guajira y Vaupés. Durante las sesiones, la infancia y la juventud tuvieron espacios para expresar sus experiencias, aspiraciones y propuestas relacionadas con la convivencia, la protección y las formas de trabajo en sus territorios.
Los encuentros buscaron generar un diálogo directo entre las autoridades y los menores para que sus voces se incorporen a la prevención y atención de riesgos asociados a la violencia y al trabajo infantil. La estrategia plantea que la escucha activa de la niñez es una condición necesaria para rediseñar políticas públicas y promover ambientes más seguros y protectores.
Temas abordados en los talleres
En las actividades los participantes reflexionaron sobre su vida cotidiana en el territorio y los peligros que enfrentan. Entre los asuntos que emergerían se destacan:
- Formas de violencia que afectan a niñas, niños y adolescentes.
- Presencia y factores del trabajo infantil en comunidades amazónicas y urbanas.
- Propuestas para fortalecer prevención y protección en contextos locales.
Los jóvenes no sólo identificaron problemas: elaboraron propuestas orientadas a la prevención y a la garantía de derechos, con énfasis en la construcción de entornos que ofrezcan oportunidades educativas, recreativas y de empleo digno para las familias.
Implicaciones para las políticas públicas
El ICBF ha planteado la iniciativa como un mecanismo para incorporar las percepciones de la infancia en la toma de decisiones. Según el comunicado de la entidad, escuchar a niños y adolescentes es el primer paso para transformar las políticas públicas y avanzar hacia territorios más protectores.
Desde la perspectiva de la gestión educativa y social en Vaupés, estos ejercicios permiten identificar prioridades locales que requieren articulación con otras entidades, como la Secretaría de Educación, la Alcaldía de Mitú, los entes de control y las organizaciones de base comunitaria, para construir rutas de protección y atención.
Participación interregional
La estrategia reunió a menores de regiones muy diversas —desde zonas urbanas como Bogotá hasta departamentos amazónicos y del litoral pacífico y caribe— lo que aportó pluralidad de experiencias y aproximaciones a los problemas de protección infantil.
| Departamento | Participación |
|---|---|
| Amazonas | Incluido en la movilización |
| Bogotá | Incluido en la movilización |
| Chocó | Incluido en la movilización |
| Valle del Cauca | Incluido en la movilización |
| La Guajira | Incluido en la movilización |
| Vaupés | Incluido en la movilización |
Qué sigue y cómo participar
El cierre en Mitú marca una etapa de sistematización de insumos: las sugerencias y diagnósticos levantados durante los talleres servirán para orientar acciones de prevención y para la formulación o ajuste de políticas orientadas a la niñez. El ICBF indicó que los resultados serán utilizados como insumo para fortalecer programas locales que combinen protección, educación y apoyo familiar.
Para organizaciones comunitarias, docentes y autoridades locales la recomendación es generar espacios continuos de escucha y seguimiento, que permitan traducir las propuestas de niñas, niños y adolescentes en planes y presupuestos concretos.
La experiencia en Vaupés evidencia, además, que mecanismos de participación adaptados a contextos diversos —incluyendo comunidades indígenas y rurales— son fundamentales para enfrentar desafíos como el trabajo infantil y las múltiples formas de violencia que afectan a la población joven.
La iniciativa “Niñeces hablan de paz y trabajo infantil” cierra formalmente su etapa de movilización en Mitú, pero los organizadores y participantes plantean que el proceso debe continuar en territorios, escuelas y hogares para que las propuestas recogidas se traduzcan en medidas concretas de protección.