El turismo regional, en alerta
Empresarios y gestores turísticos del Eje Cafetero -que agrupa Caldas, Quindío y Risaralda- encendieron las alarmas ante una caída en la llegada de visitantes que, según cálculos del sector, superaría el 50% desde el terremoto que afectó la región el pasado 10 de agosto.
La disminución afecta a una amplia gama de actividades económicas: hoteles, restaurantes, parques temáticos, fincas turísticas, operadores de recorridos cafeteros y atractivos de naturaleza. Las repercusiones se traducen en menores ingresos para empresarios y en pérdida de empleo para trabajadores vinculados al turismo.
Casos puntuales y medidas de respuesta
En el Quindío, el fundador del Jardín Botánico, Alberto Gómez Mejía, ejemplificó el efecto: en una temporada baja como septiembre, el jardín solía recibir hasta 100 visitantes diarios, cifra que se ha reducido drásticamente. Ante la caída en la demanda, la administración del Jardín decidió reducir tarifas para incentivar las visitas.
“La mejor ayuda no es tanto que nos ayuden a reparar el techo o las paredes fracturadas, sino que vengan a disfrutar de los encantos que tiene el Quindío”, dijo Alberto Gómez Mejía.
En Risaralda, las iniciativas para reactivar la llegada de turistas incluyen campañas como “Santa Rosa de Cabal vuelve a latir”. El alcalde de ese municipio, Paulo Gómez Hoyos, afirmó que el sector turístico local opera en un 98% y que atractivos como los Termales de Santa Rosa, los recorridos cafeteros, las catas de café y la oferta gastronómica están funcionando con normalidad.
“El impacto más importante para nosotros ha sido el económico y laboral, porque esta es una ciudad que depende del turismo”, dijo el alcalde Paulo Gómez Hoyos.
Impactos económicos y laborales
Los empresarios alertan que, además del daño material puntual que pudo haber sufrido infraestructura en algunos sitios, el problema más grave es la percepción de riesgo que tienen potenciales visitantes. Esa percepción reduce reservas y visitas, y altera la planificación de temporada baja que muchos negocios usan para sostenerse durante el año.
- Hoteles y alojamientos: disminución de ocupación y cancelaciones.
- Restaurantes y gastronomía: reducción de comensales, menor rotación de mesas.
- Atracciones turísticas: menos recorridos, visitas reducidas y necesidad de promociones.
Lo que se aplica en la práctica
Frente a la adversidad, algunas empresas y administraciones locales han optado por medidas ya vistas en crisis anteriores: descuentos en entradas, paquetes promocionales y campañas de comunicación para modificar la percepción sobre la seguridad y la disponibilidad de servicios. El Jardín Botánico del Quindío y la campaña en Santa Rosa son ejemplos actuales de esa estrategia.
| Dato | Valor citado |
|---|---|
| Fecha del terremoto | 10 de agosto |
| Reducción estimada de visitantes | Más del 50% |
| Visitantes diarios antes (Jardín Botánico) | Hasta 100 |
| Operación del sector en Santa Rosa de Cabal | 98% |
Qué significa para las familias
La temporada turística representa ingresos directos para propietarios de fincas, guías, operadores, cocineros, meseros y pequeños comerciantes. Una caída sostenida en visitantes en meses clave incrementa la vulnerabilidad de hogares que dependen de la actividad turística como su principal fuente de ingresos.
Por eso, además de acciones promocionales, expertos del sector suelen recomendar estrategias complementarias como diversificar la oferta (actividades de temporada baja, turismo rural y gastronómico), certificaciones de seguridad para restauración y alojamientos, y coordinación entre municipios para campañas conjuntas que atraigan visitantes con mensajes claros sobre la situación real en terreno.
Balance y siguiente paso
Las autoridades locales y los empresarios del Eje Cafetero deberán articular comunicaciones que despejen dudas sobre la seguridad de los destinos y, al mismo tiempo, ofrecer incentivos que reactiven la demanda. Mientras tanto, iniciativas como la reducción de tarifas en el Jardín Botánico y la campaña en Santa Rosa muestran la línea de acción inmediata: convencer al público de que la región sigue ofreciendo atractivos y servicios disponibles.
El efecto concreto de estas medidas se conocerá en las próximas semanas, cuando se comparen las cifras de ocupación y visitas frente a los índices previos al sismo y se evalúen los resultados de las campañas promocionales.