Una operación conjunta del Ejército Nacional y la Policía Nacional permitió la localización y destrucción de un laboratorio clandestino en la zona rural del municipio de San Miguel, Putumayo. Las acciones se desarrollaron en la vereda Agua Blanca después de labores de inteligencia y coordinación institucional, según reportó la institución militar.
Soldados del Batallón de Ingenieros de Combate N.° 27, pertenecientes a la Vigésima Séptima Brigada, participaron en la intervención junto con unidades de la Seccional de Investigación Judicial y la Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional. En el sitio se encontraron estructuras improvisadas y múltiples elementos asociados al procesamiento de sustancias químicas.
Qué encontraron las autoridades
Durante la inspección, las autoridades hallaron dos construcciones rústicas —armadas con madera y cubiertas con plástico— que funcionaban como ambiente para el laboratorio. Los elementos decomisados incluyen tanto insumos químicos como recipientes y equipos artesanales.
- 7,7 toneladas de permanganato de potasio, identificado como insumo para la producción de estupefacientes.
- Plásticos de distintos tamaños, equivalentes a 80 recipientes.
- Tres canecas metálicas.
- Una piscina artesanal y otros implementos vinculados al procesamiento químico.
| Elemento | Cantidad |
|---|---|
| Permanganato de potasio | 7,7 toneladas |
| Recipientes plásticos | 80 |
| Canecas metálicas | 3 |
| Piscina artesanal | 1 |
Objetivo operativo y efectos
El Ejército afirmó que la intervención buscó “afectar la infraestructura logística vinculada con actividades relacionadas con el narcotráfico en la región” y reducir las capacidades de abastecimiento de las estructuras criminales que operan en el departamento. Enfatizó el papel del permanganato de potasio como insumo en procesos de producción de estupefacientes.
"El permanganato de potasio constituye un insumo utilizado en procesos relacionados con la producción de estupefacientes", indicó el Ejército Nacional.
Al inutilizar las instalaciones y confiscar los elementos encontrados, las autoridades pretenden interrumpir cadenas logísticas y afectar economías ilícitas que financian actividades criminales en la zona. No se informó sobre capturas ni sobre la destrucción inmediata del material incautado, más allá de la inutilización de las estructuras.
Contexto regional
Putumayo ha sido históricamente una región afectada por economías ilícitas relacionadas con cultivos, procesamiento y tráfico de estupefacientes. Operativos de este tipo buscan golpear puntos de la cadena de producción y logística, aunque las autoridades reconocen que la dispersión geográfica y el uso de infraestructura improvisada complican la erradicación definitiva.
La operación en Agua Blanca evidencia la continuidad de labores de inteligencia y la coordinación entre unidades militares y policiales para identificar y desmantelar lugares destinados al procesamiento químico. Fuentes oficiales destacaron la participación combinada del Batallón de Ingenieros y de la Dirección de Antinarcóticos como elemento clave para la acción.
Implicaciones para la comunidad
Además del impacto sobre las organizaciones criminales, el hallazgo de grandes cantidades de insumos químicos en zonas rurales plantea riesgos ambientales y para la salud de comunidades cercanas, debido a vertimientos o manejo inadecuado de desechos. En este caso, las autoridades no reportaron afectaciones humanas inmediatas, pero la presencia de piscinas y canecas sugiere procesos industriales en escala artesanal con potenciales consecuencias locales.
Las autoridades anunciaron que las acciones continuarán orientadas a detectar y neutralizar infraestructura similar en el departamento, con el fin de reducir las rutas de suministro y procesamiento de sustancias ilícitas.