La ministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Alexandra Falla, ordenó la suspensión y derogatoria de la licitación FTIC-LP-001-2026, proyecto que pretendía llevar un cable de fibra óptica desde Brasil por el río Putumayo hasta Puerto Asís y que buscaba mejorar la conectividad de municipios y comunidades de la Amazonía colombiana.
Según el Ministerio, la decisión responde a incertidumbres financieras y a estimaciones preliminares que podrían implicar “graves riesgos técnicos, ambientales y de cobertura efectiva”. La suspensión abarca, además del contrato principal, el proceso de interventoría.
Montos y sobrecostos
El proyecto había sido presupuestado inicialmente en el CONPES 4167 de 2025 por $683.000 millones. Posteriormente, el valor se incrementó en un 67,1%, según la cartera, alcanzando cifras que motivaron la revisión y llevaron a la ministra a detener la adjudicación. La cancelación se produjo en un contexto en el que se han alertado sobre posibles sobrecostos.
| Concepto | Valor informado |
|---|---|
| Estimación inicial (CONPES 4167 - 2025) | $683.000 millones |
| Aumento reportado (2026) | 67,1% |
| Sobrecosto reportado por algunos medios | $1,14 billones (monto citado en reportes de prensa) |
Reacciones y señalamientos
La decisión no estuvo exenta de controversia política. El representante Alejandro Ocampo, del Pacto Histórico, cuestionó públicamente la derogatoria y dijo que la cancelación obedecía a “intenciones de acomodar el negocio para un contratista amigo”, aludiendo a presuntas preferencias en los pliegos de contratación.
“Me dicen fuentes del Ministerio que la idea es amarrar los pliegos para unos señores de la costa”, dijo el congresista Alejandro Ocampo.
Asimismo, figuras públicas han puesto en cuestión la paralización. El expresidente Gustavo Petro manifestó que el proyecto contaba con financiación y criticó el freno a la iniciativa, calificando el atraso tecnológico como provocado por “mentes oscuras en el gobierno”, según registros de comunicación pública.
Qué implica la medida para Putumayo
La suspensión formal del proceso de licitación y de la interventoría detiene por ahora la ejecución física y administrativa del tendido. Para las comunidades de la región amazónica, la paralización significa postergar el acceso a una infraestructura que prometía mejorar la calidad de la conectividad, reducir latencias y ampliar la oferta de servicios digitales.
Desde la perspectiva técnica, las dudas explicadas por MinTIC aluden a tres riesgos principales:
- Incumplimientos en la capacidad de cobertura efectiva en zonas dispersas de la Amazonía.
- Posibles afectaciones ambientales por el trazado del tendido a lo largo del río Putumayo.
- Incertidumbres en la sostenibilidad financiera del proyecto ante el aumento de costos.
Pasos a seguir y preguntas abiertas
En el comunicado de la cartera se afirmó que la ministra había venido siguiendo el proceso tanto a nivel administrativo como jurídico para tomar una decisión informada. También se indicó que la autorización de vigencias futuras fue expedida el 4 de agosto de 2026, un dato relevante para el calendario de ejecución y las obligaciones contractuales.
Por el momento, quedan por resolver asuntos clave: si el gobierno revisará y reescribirá los pliegos para una nueva licitación, si realizará estudios ambientales complementarios antes de reactivar la obra, y cómo se garantizará que los recursos públicos sean administrados sin incrementos injustificados. La suspensión abre espacio para auditorías y evaluaciones técnicas que aclaren los riesgos financieros y operativos detectados.
Para los usuarios y autoridades locales de Putumayo, la recomendación técnica es mantener la vigilancia sobre las decisiones del MinTIC y exigir transparencia en los procesos de contratación y en la publicación de los estudios que motivaron la cancelación. La infraestructura digital es estratégica para la región, pero los proyectos deben ser viables técnica y financieramente y cumplir con las normas ambientales.