El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) registró en 2025 una reducción importante de la pobreza monetaria en Cundinamarca: la incidencia pasó del 20,1% en 2024 al 15,1% en 2025, una caída relativa del 22,6% que representa a 168.000 personas que dejaron la condición de pobreza monetaria.
Qué mide la pobreza monetaria y cuál fue la línea para 2025
La pobreza monetaria se calcula con base en la cantidad de dinero que una persona necesita mensualmente para adquirir una canasta básica de bienes y servicios. Si el ingreso es inferior a esa referencia, la persona se considera en situación de pobreza monetaria. Para 2025 el Dane estableció la línea de pobreza monetaria a nivel nacional en $482.041, mientras que en Cundinamarca dicha línea fue de $405.866.
La magnitud del cambio en Cundinamarca
Según los datos oficiales, en 2024 Cundinamarca registró 742.000 personas en pobreza monetaria. Un año después ese número descendió a 574.000, con lo cual el departamento logró la mayor reducción porcentual del país.
| Año | Personas en pobreza monetaria | Tasa (%) |
|---|---|---|
| 2024 | 742.000 | 20,1 |
| 2025 | 574.000 | 15,1 |
Comparación nacional
El desempeño de Cundinamarca superó al de otros territorios que también registraron descensos importantes: Tolima (-21,4%), Antioquia (-21,2%), Quindío (-17,9%) y Valle del Cauca (-14,8%). El Dane destaca que la variación en el departamento fue la más notable del país.
Qué factores explican la caída
El informe y las autoridades regionales atribuyen la mejora a una combinación de mayor empleo y aumentos en los ingresos familiares. Aunque el reporte no desagrega en detalle todas las fuentes de ingreso, los cambios suelen reflejar tanto la creación de puestos de trabajo como variaciones salariales, programas sociales y ajustes en la participación laboral de los hogares.
- Empleo: incremento de ocupación o formalización laboral que eleva ingresos mensuales.
- Ingresos familiares: cambios en salarios, transferencias o actividades económicas complementarias.
- Políticas públicas y privadas: esquemas de empleo y programas sociales que pueden haber influido en la dinámica.
Qué significa esto para las familias
La reducción de la pobreza monetaria implica que, en promedio, un número importante de hogares en Cundinamarca logró superar la barrera mínima de ingresos que permite cubrir una canasta básica de bienes y servicios. En términos prácticos, esto puede traducirse en mayor acceso a alimentos, pago de servicios y capacidad para enfrentar gastos cotidianos.
No obstante, la pobreza monetaria es una medida de ingreso y no recoge otras dimensiones de bienestar, como salud, educación o calidad de la vivienda. Por lo tanto, aunque el avance es significativo desde el punto de vista económico, no necesariamente implica la eliminación de vulnerabilidades estructurales en todos los hogares.
Retos y preguntas abiertas
Entre los desafíos que quedan están mantener la tendencia, ampliar la formalidad laboral y asegurar que las mejoras sean sostenibles. También es necesario comprender mejor qué segmentos poblacionales y territorios dentro del departamento concentraron las mayores mejorías —información que el Dane suele presentar en desagregaciones posteriores— y cómo las políticas regionales y nacionales deberán ajustarse para consolidar el progreso.
El dato de la línea de pobreza —$405.866 en Cundinamarca para 2025— sirve como referencia para diseñar intervenciones focalizadas, pero la evidencia futura deberá mostrar si los ingresos alcanzados se mantienen y si se traducen en mejores condiciones de vida en otras dimensiones.
En resumen, el descenso de la pobreza monetaria en Cundinamarca es un resultado relevante que abre margen para consolidar políticas de empleo y transferencias que permitan que estas mejorías lleguen de forma permanente a las familias más vulnerables.