La emblemática Castillo de Salgar, en el corregimiento de Puerto Colombia, no está habilitada para recibir visitantes mientras la Gobernación del Atlántico adelanta un conjunto de obras destinadas a recuperar y reforzar la infraestructura del bien patrimonial, informó la administración departamental.
Qué se hace y por qué está cerrado
Las labores en curso incluyen una serie de intervenciones de carácter eléctrico y estructural que, según la Gobernación, buscan devolverle al edificio su esplendor y garantizar condiciones seguras para quienes lo visiten en el futuro. Por seguridad pública y para facilitar los trabajos, se pidió a propios y turistas respetar los espacios restringidos delimitados alrededor del inmueble.
En el componente eléctrico, el proyecto contempla la renovación de redes de media tensión, la instalación de una subestación y la puesta en marcha de una planta eléctrica de suplencia. Además se adecuarán equipos, acometidas, sistemas de puesta a tierra e iluminación exterior —incluidas las fachadas, los parqueaderos y los jardines— para proteger el patrimonio y mejorar su operación.
Intervención patrimonial especializada
De manera paralela al refuerzo eléctrico, la Gobernación, con asistencia técnica del Ministerio de las Culturas, avanza en la estructuración de un segundo proceso especializado orientado a atender el deterioro de los elementos patrimoniales del Castillo. Este segundo proceso busca intervenir las partes arquitectónicas y ornamentales que requieren tratamiento conservacionista y técnico específico.
La administración departamental agradeció la comprensión de visitantes y residentes, y reiteró su compromiso con la preservación del Castillo como símbolo histórico y atractivo turístico del Atlántico.
Obras previstas (resumen)
- Renovación de redes de media tensión.
- Instalación de subestación y planta de suplencia eléctrica.
- Adecuación de acometidas, equipos y sistemas de puesta a tierra.
- Iluminación exterior de fachadas, parqueaderos y jardines.
- Segunda convocatoria técnica para tratar daños en elementos patrimoniales con apoyo del Ministerio de las Culturas.
Impacto local y precauciones
El cierre temporal del Castillo afecta la oferta turística del corregimiento y obliga a operadores locales y visitantes a reprogramar visitas. La medida también busca proteger a transeúntes y trabajadores frente a riesgos eléctricos y estructurales mientras se ejecutan las obras.
La Gobernación no precisó en su comunicado fechas exactas de reapertura ni montos de inversión, pero enfatizó que las acciones forman parte de la política de recuperación y transformación del departamento para conservar sus bienes patrimoniales.
¿Qué pueden esperar los habitantes?
Una vez concluidos los procesos eléctrico y patrimonial, los usuarios deberían encontrar un Castillo con mayor seguridad operativa, iluminación mejorada y contingencia energética por la planta de suplencia; al mismo tiempo, las intervenciones especializadas deberán atender el deterioro de elementos históricos, lo que aporta a la sostenibilidad del bien.
| Componente | Acción |
|---|---|
| Redes eléctricas | Renovación de media tensión |
| Subestación y planta | Instalación de subestación y planta de suplencia |
| Seguridad eléctrica | Sistemas de puesta a tierra y acometidas |
| Iluminación | Fachadas, parqueaderos y jardines |
| Conservación patrimonial | Convocatoria especializada con asistencia técnica del Ministerio de las Culturas |
La recomendación oficial es mantener la distancia de las zonas acordonadas y respetar las señalizaciones que disponga la interventoría. Para quienes planifican visitar Puerto Colombia, es aconsejable verificar con antelación el estado del Castillo a través de los canales oficiales de la Gobernación.
Esta intervención se suma a otras iniciativas de la administración departamental para recuperar sitios emblemáticos y potenciar la oferta turística y cultural del Atlántico, enmarcada en su plan de transformación.
Mientras tanto, el Castillo de Salgar —testigo de historias y tardes de brisa marina— espera que las máquinas y los técnicos terminen su trabajo para volver a abrir sus puertas en condiciones más seguras y estéticas. Hasta entonces, toca cuidarlo respetando los límites y la señalización.