Buenaventura se prepara para recibir visitantes nacionales y extranjeros durante la temporada de avistamiento de ballenas jorobadas, que se extenderá hasta finales de octubre. La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, convocó este martes a turistas a conocer el litoral pacífico vallecaucano como parte de una estrategia de reactivación económica y reconstrucción tras el terremoto que afectó la región.
“Queremos invitar a todos los colombianos a que vengan a Buenaventura. Esto forma parte de la reconstrucción, que es la reactivación económica... A Buenaventura pueden venir los turistas; la comunidad y el sector turístico están preparados para atenderlos”, dijo la mandataria.
Las autoridades locales y del sector privado presentan el avistamiento de ballenas como una oportunidad para impulsar la economía local, dinamizar servicios turísticos y fortalecer cadenas productivas vinculadas al turismo de naturaleza. Según la secretaria de Turismo del Valle, Miyerlandi Torres, para esta temporada se esperan más de 290.000 turistas, cifra que representa alrededor de un 4 % de crecimiento frente al año anterior y proyecta ingresos superiores a $30.000 millones.
Cuatro áreas protegidas, un corredor de observación
La temporada de avistamiento se desarrollará en cuatro áreas protegidas del Pacífico colombiano que tienen vocación ecoturística. Estos espacios ofrecen no solo la posibilidad de ver ballenas, sino también paisajes de manglar, bosques húmedos y comunidades costeras con propuestas gastronómicas y culturales propias.
| Área protegida | Municipio / Departamento |
|---|---|
| Parque Nacional Natural Utría | Entre Nuquí y Bahía Solano (Chocó) |
| Parque Nacional Natural Gorgona | Guapi (Cauca) |
| Parque Nacional Natural Uramba Bahía Málaga | Buenaventura (Valle del Cauca) |
| Distrito Nacional de Manejo Integrado Cabo Manglares Bajo Mira y Frontera | Tumaco (Nariño) |
Impacto local y preparación del sector
Representantes de la Cámara de Comercio de Buenaventura y empresarios turísticos destacaron la importancia de la temporada para la economía del puerto. Jenny Tapias, presidenta de la Cámara, hizo un llamado a los visitantes para que apoyen la recuperación del sector turístico local.
En la oferta turística del litoral se integran experiencias de observación de fauna marina con la gastronomía del Pacífico: desde platos de fritanga hasta propuestas de cocina de mar que sirven como atractivo adicional para el viajero.
Recomendaciones para quienes quieran visitar
- Planificar con anticipación transporte y alojamiento: parte de la región se accede por vía aérea o marítima.
- Contratar guías y operadores certificados que trabajen bajo criterios de turismo responsable y protección de la fauna.
- Respetar las normas de las áreas protegidas: mantener distancia, evitar ruidos fuertes y no arrojar desechos al mar.
- Informarse sobre las condiciones de seguridad y las rutas oficiales, especialmente tras la emergencia del terremoto.
Parques Nacionales Naturales recordó que el avistamiento debe realizarse bajo protocolos que prioricen el bienestar de las ballenas y el entorno. Las observaciones se organizan en temporadas específicas para minimizar la alteración de los ciclos biológicos de las especies marinas.
Balance y retos
La expectativa de generar más de $30.000 millones y atraer casi 300.000 visitantes es un aliciente para los prestadores de servicios turísticos, pescadores y emprendedores locales. Sin embargo, especialistas en turismo sostenible suelen advertir sobre la necesidad de equilibrar afluencia turística con capacidad de carga, manejo de residuos y fortalecimiento de infraestructura.
Para Buenaventura, un puerto con tradición pesquera y cultural del Pacífico, la temporada de ballenas representa una ventana para mostrar sus atractivos naturales y su resiliencia. Las autoridades insisten en que la comunidad está lista para recibir visitantes y que la actividad contribuirá a la reconstrucción económica tras la emergencia reciente.
Quienes planeen viajar deben confirmar itinerarios con operadores locales y revisar las medidas vigentes en las áreas protegidas. La observación responsable, acompañada de consumo en establecimientos locales, será clave para que el fenómeno natural se traduzca en beneficios reales y sostenibles para las comunidades del Pacífico vallecaucano.