Las autoridades ambientales de Cundinamarca activaron un monitoreo especial en la zona ganadera de la vereda Quebrada Honda, en el municipio de Machetá, luego de la denuncia por parte de habitantes sobre el avistamiento de un oso andino que habría atacado a dos bovinos.
Inspección y hallazgos en el lugar
Técnicos de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) se desplazaron al lugar para verificar la situación tras la denuncia ciudadana. En la inspección constataron que una ternera de ocho meses presentaba heridas en la región dorsal, lesiones que fueron calificadas como compatibles con una interacción con oso andino. El macho adulto de dos años reportado por la comunidad no fue localizado en la visita técnica.
Posible causa del acercamiento del oso
Según las evidencias reunidas y material audiovisual aportado por la comunidad, las autoridades consideran que la presencia del oso pudo estar relacionada con la existencia de una fuente de alimento en el sitio. En el predio se encontró el cadáver de uno de los bovinos y alrededor de este había presencia de gallinazos, lo que sugiere que el animal muerto pudo haber atraído al oso.
Respuesta comunitaria e institucional
El pasado viernes se realizó un encuentro entre la CAR, la junta de Acción Comunal y cerca de 40 habitantes de la zona afectada, en el que se escucharon inquietudes y se acordaron medidas para reducir el riesgo de futuras interacciones.
- Instalación de cámaras trampa para reforzar el monitoreo de la especie.
- Revisión de alternativas institucionales para resarcir los daños ocasionados a los propietarios afectados.
- Campañas de sensibilización sobre convivencia entre fauna silvestre y actividad ganadera.
“Es importante precisar que el oso andino no es considerado un depredador habitual de ganado, más del 90% de su dieta se compone de materia vegetal y solo un 7% de su alimentación se basa en carne”, dijo Héctor Josué Camacho Acosta, director regional Almeidas y Guatavita.
Contexto biológico y de convivencia
La CAR recordó que el oso andino es un consumidor oportunista y que las interacciones con la ganadería suelen ocurrir cuando hay disponibilidad de alimento de origen humano o cadáveres que atraen carroñeros. Por ello, las autoridades enfatizaron la importancia de manejar adecuadamente residuos, manejar cadáveres de animales domésticos y fortalecer medidas preventivas en predios rurales.
Impacto local y riesgos para productores
Para los ganaderos de veredas como Quebrada Honda, este tipo de episodios genera preocupación por la pérdida de animales y el posible riesgo físico para quienes trabajan en el campo. Además, puede aumentar la tensión entre comunidades rurales y las autoridades ambientales si no se acompaña de medidas de compensación y prevención claras.
| Elemento | Descripción |
|---|---|
| Ubicación | Machetá, vereda Quebrada Honda |
| Animales afectados | Un macho adulto (no localizado) y una ternera de 8 meses con heridas dorsales |
| Acciones oficiales | Instalación de cámaras trampa, reunión comunitaria, evaluación de resarcimientos |
Qué pueden hacer los propietarios y la comunidad
Las recomendaciones implícitas en las medidas anunciadas pasan por evitar dejar cadáveres a la intemperie, asegurar corrales nocturnos, reportar oportunamente avistamientos y colaborar con los programas de monitoreo instalando cámaras o facilitando información visual. También es clave que las autoridades determinen mecanismos claros y ágiles para la reparación de daños materiales que afecten a pequeños productores.
La CAR continúa con las labores de verificación y monitoreo en la zona para determinar comportamiento, frecuencia de presencia y posibles causas que propiciaron la interacción. A su vez, las autoridades locales y comunitarias acordaron mantener comunicación constante para proteger tanto a las personas y al ganado como a la especie, cuyo papel en los ecosistemas andinos es valorado por las entidades ambientales.