Impacto en la ciudad: menos visitantes y más costos
El diagnóstico de la actividad turística en Termas de Río Hondo, formulado por Matías Turello, presidente del Ente de Turismo local, describe una situación que combina caída del consumo y un fuerte aumento de costos operativos para hoteles, restaurantes y prestadores de servicios. Según su relato, el fenómeno no es exclusivo de la ciudad termal: alcanza a destinos consolidados de la costa y del interior del país.
En un tono comparativo, Turello sostuvo que la actual temporada es percibida por la mayoría del sector como la más mala desde su llegada a la ciudad en 2009, y advirtió que la recuperación dependerá de decisiones a nivel nacional. El mensaje apunta tanto al campo de la demanda —menos turistas por la pérdida de poder adquisitivo de la clase media— como al de la oferta, por el encarecimiento de insumos y costos fijos.
Qué dijo el referente local
“Hasta que no cambie la política desde el Gobierno Nacional, para fortalecer el turismo interno, la vamos a pasar mal. Vemos muchos destinos que están cerrando una cantidad de hoteles, en Mar del Plata, en Pinamar, Merlo, en Salta, muchos”
El empresario, que vive en Termas de Río Hondo desde 2009, aseguró además que “es la peor temporada” y que esa afirmación la comparten aproximadamente el 95% del sector gastronómico y hotelero, según su apreciación. Comparó la situación actual con la crisis de la pandemia, pero remarcó que ahora el problema es fundamentalmente económico: durante la pandemia existieron herramientas estatales que mitigaron el impacto; hoy, dijo, esa asistencia no está presente en la misma magnitud mientras aumentan los costos.
- Causas identificadas: caída del consumo, pérdida de poder adquisitivo, aumento de costos para prestadores.
- Consecuencias advertidas: hoteles que no cubren sus costos, cierres en otros destinos turísticos del país.
- Reclamó: cambios en políticas públicas nacionales para fortalecer el turismo interno y mejorar la competitividad.
Implicancias locales y regionales
Si la situación que describe Turello se consolida, las consecuencias para Termas de Río Hondo pueden ser múltiples: reducción de la ocupación hotelera, ajuste en planteles de trabajo de hoteles y comercios vinculados, y menor facturación para prestadores de actividades recreativas y servicios. La mención de cierres en destinos como Mar del Plata, Pinamar, Merlo y Salta subraya que el problema es estructural y atraviesa distintas geografías y segmentos del sector.
| Elemento | Situación reportada |
|---|---|
| Demanda | Disminución por pérdida de poder adquisitivo |
| Oferta | Aumento de costos operativos para hoteles y gastronómicos |
| Comparación histórica | Temporada calificada como la peor por la mayoría del sector; comparación con la pandemia en impacto económico |
Desde el ángulo económico, la combinación de menor demanda y mayores costos genera una presión sobre márgenes que, en varios casos, impide cubrir gastos básicos de operación. Esa situación explicaría por qué algunos establecimientos evalúan cierre temporal o definitivo en otros destinos, un escenario que los actores locales buscan evitar.
Qué piden los empresarios
Más allá del diagnóstico, la demanda central del sector es una modificación de las políticas nacionales orientada a fortalecer el turismo interno y mejorar la competitividad de los destinos. En la comparación con la etapa de pandemia, Turello puso en valor las herramientas estatales que entonces existieron y que, a su juicio, permitieron sostener a numerosos prestadores frente a la ausencia de turistas. Hoy, sin esas mismas herramientas y con costos al alza, la sustentabilidad de muchos negocios queda en duda.
Para Termas de Río Hondo, uno de los destinos termales más relevantes del país, la continuidad de la actividad turística es clave no sólo para hoteles y restaurantes, sino también para proveedores locales, prestadores de salud termal, comercios y el empleo registrado y no registrado que genera la industria.
El llamado de Turello pone el foco en la necesidad de una respuesta coordinada entre gobiernos nacionales, provinciales y los sectores privados para diseñar medidas que reactiven la demanda interna, contengan costos y acompañen a los prestadores en un contexto económico que, según su diagnóstico, es de los más adversos en años recientes.