Hallazgo y reconocimiento
El cuerpo que apareció en una finca de El Encón Grande fue identificado por el equipo forense de la provincia como el de María Angélica Romero, la docente de 65 años que estaba desaparecida desde el 12 de marzo de 2025, informaron ayer fuentes oficiales. Los restos, en avanzado estado de conservación, fueron vinculados con Romero mediante estudios de ADN, que pusieron fin a una búsqueda que se extendió por casi diecisiete meses.
Cómo se produjo el hallazgo
Según el informe de la investigación, dos trabajadores rurales dieron con un cráneo y alertaron a la Policía. Intervino la División de Personas Desaparecidas de la Policía de Salta, que puso en conocimiento del caso al Ministerio Público Fiscal (MPF). A partir de los restos localizados en la finca se realizaron peritajes que incluyeron cotejos genéticos para establecer la identidad.
“Aún no se han determinado las causas del deceso”,
Agencias provinciales consignaron que, si bien la identificación permitió aclarar la situación de la desaparecida, los investigadores no han podido concluir las circunstancias que rodearon su muerte.
Contexto y datos centrales
Romero, jubilada y reconocida por su tarea como profesora de historia y por su trabajo en catequesis, había salido de su domicilio el 12 de marzo de 2025 por la mañana y no volvió. La falta de documentación con la que se la vio por última vez complicó inicialmente la pesquisa y generó incertidumbre entre familiares y vecinos de La Silleta.
- Nombre: María Angélica Romero
- Edad: 65 años
- Última vez vista: 12 de marzo de 2025
- Lugar del hallazgo: finca en El Encón Grande
- Método de identificación: prueba de ADN
- Estado de la investigación: causas del deceso no determinadas
| Fecha | Evento |
|---|---|
| 12/03/2025 | Romero fue vista por última vez en La Silleta |
| Hallazgo | Dos trabajadores rurales encuentran restos en El Encón Grande |
| Identificación | Peritaje y prueba de ADN reconocen los restos |
Repercusiones locales
La desaparición de la docente había generado una fuerte movilización en la comunidad de La Silleta y en redes locales, donde familiares y allegados reclamaron la intensificación de la búsqueda desde el primer momento. La confirmación de la identidad trae alivio en cuanto al cierre del expediente de persona ausente, pero también abre una nueva etapa para la investigación judicial que debe determinar las causas del fallecimiento y, si corresponde, responsabilidades penales.
Funcionarios del Ministerio Público Fiscal y la División de Personas Desaparecidas continúan con las diligencias propias de la investigación forense y judicial. Por ahora, la información disponible se limita al reconocimiento antropológico y genético de los restos; las autoridades no difundieron detalles sobre posibles líneas de investigación complementarias ni plazos para la resolución del caso.
Balance y perspectivas
Para los vecinos y conocidos de la docente, la confirmación de la identidad supone el inicio de un duelo contenido que hasta ahora estuvo marcado por la incertidumbre. Romero era valorada por su trayectoria como profesora de historia y por su actividad en catequesis; su ausencia había sido percibida como notoria en su comunidad.
La causa pasará ahora por las etapas habituales de la investigación criminal: peritajes complementarios, análisis de las circunstancias del hallazgo y decisiones del MPF sobre la continuidad del expediente. La población de La Silleta y de otras localidades aledañas seguirá esperando un esclarecimiento completo que aporte respuestas tanto a la familia como al conjunto que acompañó la búsqueda.