Informes de inteligencia y una investigación periodística coinciden en que el municipio de Tecate se ha consolidado como un corredor estratégico para grupos criminales que explotan la ruta terrestre que comunica Mexicali con Tijuana. Según esas fuentes, células del Cártel de Sinaloa y del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) controlan actividades ilícitas que van desde el tráfico de drogas hasta la trata y el tráfico de personas.
Ruta multifuncional: de droga a personas
La investigación citada por medios locales y confirmada por personal de inteligencia de la Mesa de Coordinación por la Paz y Seguridad de Baja California describe a Tecate como un punto donde convergen distintos mercados ilegales. Por la misma vía que utilizan los traficantes de drogas y armas, se desplazan también migrantes que buscan llegar a Estados Unidos, convirtiendo a la ruta en un eje de operaciones criminales con múltiples productos: estupefacientes, armas, dinero en efectivo y personas.
El fenómeno ha tenido un efecto directo en la estructura local del contrabando humano: antiguos “polleros” de la zona, señalan las fuentes, fueron absorbidos por estas organizaciones o bien desplazados de sus actividades tradicionales por las nuevas redes criminales con mayor capacidad y alcance.
Costos humanos y económicos
Los migrantes, en su mayoría procedentes de Centroamérica y del sur de México, enfrentan tarifas elevadas para intentar llegar al territorio estadounidense. Según la información disponible, esos pagos oscilan entre 20,000 y 40,000 dólares por persona, cifra que refleja tanto el riesgo como la profesionalización de las redes que gestionan el traslado.
| Concepto | Rango |
|---|---|
| Pago por traslado desde Tecate a EE. UU. | USD 20,000 - USD 40,000 |
Además del costo económico, las fuentes de inteligencia relatan prácticas que ponen en riesgo la vida de las personas: ante el asedio de patrullas fronterizas, los guías suelen abandonar a los migrantes sin agua ni orientación, dejándolos expuestos a condiciones extremas y a la violencia de grupos delincuenciales.
- La Mesa de Coordinación por la Paz y Seguridad de Baja California confirmó la presencia de células del Cártel de Sinaloa y del CJNG en el corredor.
- Los flujos de migrantes que atraviesan Tecate provienen mayoritariamente de Centroamérica y el sur de México.
- Antiguos “polleros” locales fueron incorporados o desplazados por las nuevas estructuras criminales.
Implicaciones locales y fronterizas
Para Tecate, municipio con una fuerte dinámica transfronteriza, estas revelaciones implican retos en varios frentes: la seguridad pública local, la presión sobre servicios municipales cuando se atienden contingencias humanitarias, y la relación con autoridades federales y estadunidenses en materia de control fronterizo. La coexistencia de diferentes mercados ilícitos en una misma ruta dificulta la respuesta policiaca y de inteligencia y aumenta la posibilidad de enfrentamientos entre grupos criminales.
La presencia de organizaciones con capacidad logística y financiera para cobrar tarifas altas a migrantes también abre interrogantes sobre la responsabilidad de redes transnacionales y los puntos de conexión con actores en territorio estadounidense. Para los residentes de Tecate, esta realidad altera la percepción de seguridad y añade complejidad a la ya frágil economía local, donde la presencia de actividades ilícitas puede exacerbar violencia, extorsión y desplazamientos.
Las fuentes consultadas —periodismo de investigación y personal de inteligencia— ofrecen una radiografía que obliga a fortalecer estrategias coordinadas entre municipios, estado y federación, así como a articular programas que atiendan la vulnerabilidad de los flujos migratorios. Mientras tanto, Tecate permanece en el centro de una ruta que, según estas indagatorias, ha sido apropiada por cárteles con amplio alcance en la región.