La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia “Maru” Campos Galván, confirmó que no acudió al Segundo Informe de la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional por considerar que, dadas las recientes acusaciones en su contra derivadas del llamado caso CIA, su presencia podría generar más especulación pública y política.
Decisión motivada por señalamientos y contexto político
En un comunicado oficial, la mandataria estatal señaló que la invitación al acto —que, según la Constitución, se extiende a los gobernadores— fue recibida, pero optó por mantenerse en la entidad. Explicó que, frente a la ofensiva mediática y política que surgió tras la participación de elementos de la Agencia Central de Inteligencia en un operativo donde se desmanteló un presunto narcolaboratorio y murieron dos agentes estadounidenses, su ausencia buscó evitar mayores cuestionamientos.
“En un acto de prudencia, decidí no asistir y darle continuidad a mi agenda en el estado; me represento a mí, sino a los chihuahuenses”.
La gobernadora atribuyó la “ofensiva” principalmente a actores políticos afines a Morena y afirmó que las diferencias con el Gobierno Federal persisten desde abril, cuando se originaron los hechos que han centrado la atención pública sobre la administración estatal en materia de seguridad.
Balance entre deber institucional y contexto mediático
La ausencia de una mandataria estatal en un evento protocolario con el Ejecutivo federal resalta la tensión entre obligaciones institucionales y consideraciones políticas. Campos Galván declaró que su decisión fue prudente y basada en el contexto de las acusaciones públicas, y que por ello consideró que no era un acto al que pudiera acudir “por consideración”.
Al mismo tiempo, la gobernadora reiteró su disposición para colaborar con las autoridades federales “por el bien de los chihuahuenses”, aunque aseguró que continúa una distancia entre la administración estatal y la Federal que se ha mantenido en los últimos meses.
Elementos clave del caso y repercusiones
Los hechos que motivaron la controversia se remontan a abril, cuando un operativo en Chihuahua contó con la participación de agentes estadounidenses de la CIA y culminó con el desmantelamiento de un narcolaboratorio; el operativo dejó un saldo de dos agentes estadounidenses fallecidos. Desde entonces, el tema provocó señalamientos y una ola de cuestionamientos en medios y en el ámbito político.
- Origen del conflicto: operativo con participación de agentes extranjeros en abril.
- Consecuencia inmediata: críticas públicas y mediáticas que colocaron a la gobernadora en el centro del debate.
- Respuesta de la mandataria: ausencia del Segundo Informe alegando prudencia y continuidad de su agenda estatal.
Lo que la administración estatal afirma y lo que queda por esclarecer
En su mensaje, la gobernadora afirmó mantener disposición para trabajar con el Gobierno Federal, pero dejó clara la distancia política que existe tras los acontecimientos. No obstante, el comunicado no aporta detalles adicionales sobre canales concretos de coordinación ni medidas específicas para abordar la crisis de confianza generada por los hechos, más allá de la reafirmación de voluntad para la cooperación.
| Aspecto | Declaración oficial |
|---|---|
| Motivo de la ausencia | Prudencia ante acusaciones públicas y para evitar mayor especulación |
| Origen del conflicto | Operativo en abril que involucró a agentes de la CIA y resultó en la muerte de dos agentes estadounidenses |
| Disposición de la gobernadora | Mantener la colaboración con el gobierno federal por el bien de los chihuahuenses |
Impacto político local
La explicación de Campos se produce en un contexto donde la relación entre el Ejecutivo estatal y el federal ha sido tensa en los últimos meses. La ausencia en un acto de la magnitud del informe presidencial puede interpretarse tanto como una estrategia para evitar confrontaciones públicas como una manifestación de distanciamiento político. La repercusión de esta decisión se medirá en los próximos días en la dinámica entre autoridades estatales y federales, así como en la percepción ciudadana sobre la gestión de la seguridad en Chihuahua.
Por ahora, la gobernadora mantiene su agenda en la entidad y subraya que sus prioridades son la gobernabilidad y la atención a los asuntos locales, sin dejar de señalar la necesidad de que la política no se convierta en un instrumento de ataque ante situaciones delicadas que involucran seguridad y cooperación internacional.
WE NEWS seguirá pendiente de las declaraciones oficiales y de cualquier acción de coordinación entre la administración estatal y el Gobierno Federal que permita clarificar responsabilidades y pasos a seguir tras los sucesos vinculados con el denominado ‘caso CIA’.