En Santiago de Querétaro se celebró un foro público para presentar y socializar la iniciativa que propone la instauración de un Sistema Estatal de Cuidados, destinado a visibilizar las tareas de cuidado y generar un marco normativo que garantice tanto el derecho a recibir cuidados como el de prestar los mismos en condiciones adecuadas.
Agenda y participantes
El encuentro reunió a especialistas en políticas de bienestar, autoridades estatales y municipales, y representantes de organizaciones civiles. Entre quienes participaron se cuentan la doctora Araceli Damián, el secretario de Planeación del gobierno estatal, Antonio Rangel, la funcionaria municipal Betty Marmolejo y una representante de la Fundación Grandeza de las Mujeres Mexicanas, Laura Sepúlveda. La iniciativa legislativa fue presentada por la diputada Claudia Gayou.
| Participante | Cargo/Representación |
|---|---|
| Araceli Damián | Especialista en cuidados y bienestar |
| Antonio Rangel | Secretario de Planeación del Gobierno del Estado |
| Betty Marmolejo | Secretaría de Planeación del Municipio de Querétaro |
| Laura Sepúlveda | Fundación Grandeza de las Mujeres Mexicanas |
| Claudia Gayou | Diputada impulsora de la iniciativa |
Objetivos centrales
Durante las mesas y ponencias se subrayaron tres propósitos fundamentales del proyecto:
- Visibilizar el trabajo de cuidados, tanto remunerado como no remunerado.
- Garantizar derechos de las personas que requieren atención y de quienes la proveen.
- Promover la corresponsabilidad entre familias, comunidades, sector privado y el Estado.
“Un Sistema Estatal de Cuidados no busca sustituir a las familias; busca que las familias no estén solas”
La diputada promotora destacó esa premisa como uno de los ejes de la propuesta: construir un marco que permita compatibilizar las responsabilidades de cuidado con oportunidades de estudio, empleo y descanso, evitando que las tareas de atención obliguen a renunciar a proyectos de vida.
Una realidad transversal
En el foro se planteó que el cuidado atraviesa todas las etapas del ciclo vital: infancia, adolescencia, adultez mayor, así como situaciones de enfermedad o discapacidad. Asimismo, se insistió en que en algún momento la mayoría de las personas serán receptoras o proveedoras de cuidados, por lo que la ausencia de políticas públicas genera costos sociales y económicos que suelen recaer desproporcionadamente en mujeres y familias con menos recursos.
Expertos presentes argumentaron que un sistema público puede contribuir a profesionalizar servicios, ampliar la oferta de apoyos y redistribuir responsabilidades. Además, señalaron la importancia de incorporar mecanismos de evaluación, formación y certificación de cuidadores, así como medidas de acceso equitativo para poblaciones vulnerables.
Propuestas y siguientes pasos
Durante el diálogo se intercambiaron propuestas para el diseño del Sistema Estatal, que van desde la creación de centros de apoyo comunitario hasta incentivos para el sector privado y esquemas de licencia y flexibilidad laboral. Las autoridades señalaron la voluntad de continuar la consulta con organizaciones y ciudadanía para afinar la iniciativa antes de su presentación formal en el marco legislativo.
Los participantes coincidieron en la necesidad de incorporar una perspectiva de derechos e igualdad, y de que la normativa contemple tanto la protección de quienes reciben cuidados como la garantía laboral y social para las personas que los realizan.
Impacto local y contexto
Para Querétaro, un estado con dinámicas de crecimiento económico y cambios demográficos, la discusión sobre cuidados aparece como parte de una agenda más amplia sobre bienestar y productividad. El diseño de un sistema estatal podría incidir en la participación laboral, la salud pública y la reducción de desigualdades, especialmente si se acompaña de recursos y políticas complementarias.
Las próximas semanas serán clave para conocer el calendario de consultas y la ruta legislativa que seguirá la propuesta. Mientras tanto, el foro se planteó como un primer paso para construir consensos técnicos y sociales en torno a una política pública que busca transformar la manera en que se distribuyen y reconocen las tareas de cuidado en el estado.