La Fiscalía General de la República (FGR) informó este viernes del aseguramiento de más de 49 toneladas y más de 45 mil litros de sustancias químicas en una bodega ubicada en el poblado El Diez, en la carretera costera entre Mazatlán y Culiacán. En el inmueble las autoridades también localizaron cargadores y cartuchos para arma de fuego de uso exclusivo de las fuerzas armadas, así como chalecos tácticos y un vehículo tipo montacargas.
El operativo fue resultado de una atención previa por parte de elementos de la Policía Estatal Preventiva y personal de la Secretaría de la Defensa Nacional, quienes al inspeccionar desde el exterior detectaron indicios visuales y olfativos que motivaron la intervención. Con base en ese reporte, la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR) en Sinaloa obtuvo autorización judicial para ejecutar la orden de cateo, la cual fue cumplimentada por la Policía Federal Ministerial adscrita a la Agencia de Investigación Criminal, con apoyo de peritos especializados.
“se alcanzaban a ver chalecos, cargadores, costales y bidones, los cuales desprendían un fuerte olor a químicos”
Inventario de lo asegurado
Durante la diligencia fueron aseguradas sustancias y materiales almacenados en costales, cajas, bidones y tambos. La FGR detalló las cantidades aproximadas, que quedaron a disposición del Ministerio Público de la Federación.
| Material | Cantidad aproximada |
|---|---|
| Sosa cáustica | 18,100 kg |
| Ácido tartárico | 25,975 kg |
| Acetato de plomo | 950 kg |
| Cianuro de sodio | 4,725 kg |
| Ácido clorhídrico | 12,000 litros |
| Sustancias pendientes de determinar | 33,490 litros y 225 kg |
Contexto y riesgos
La acumulación de precursores en cantidades industriales, como las reportadas, representa un riesgo significativo tanto para la seguridad pública como para el medio ambiente. Sustancias como el cianuro de sodio, el acetato de plomo y el ácido clorhídrico requieren almacenamiento y manejo especializado; su mal uso o liberación accidental puede ocasionar daños a la salud y a cultivos, actividades productivas clave en Sinaloa.
Autoridades federales informaron que además se aseguraron cargadores y cartuchos para arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, dos chalecos tácticos y un vehículo tipo montacargas. Todos los indicios quedaron a disposición del Ministerio Público de la Federación, que mantiene abierta la carpeta de investigación por la probable comisión de delitos relacionados con precursores químicos y posesión de armamento de uso exclusivo.
Implicaciones locales
El decomiso en El Diez pone de manifiesto la presencia de cadenas de suministro de insumos químicos en la zona costera sinaloense. Para una entidad con fuerte vocación agroindustrial, el manejo irregular de estos materiales incrementa la necesidad de vigilancia tanto en las vías de transporte como en almacenes y centros de acopio. La colaboración entre fuerzas estatales y federales fue clave para identificar el inmueble y obtener la orden de cateo.
La investigación sigue su curso en la Fiscalía, que determinará responsabilidades penales y técnicas sobre la procedencia y el destino de estos insumos. Por ahora no se ha informado sobre personas detenidas ni sobre la empresa o propietario del inmueble.
Recomendaciones y seguimiento
Ante hallazgos de este tipo, las autoridades recomiendan a la población reportar cualquier almacenamiento inusual de bidones, costales o olores químicos en bodegas y predios. En tanto la Fiscalía realiza peritajes, corresponderá a instancias ambientales y de salud evaluar el estado del lugar y posibles riesgos de contaminación.
- Los indicios quedan bajo resguardo del Ministerio Público de la Federación.
- La FECOR en Sinaloa continúa la integración de la carpeta de investigación.
- Se desconocen por el momento detenciones o la titularidad del inmueble.
El operativo destaca la atención coordinada entre policías estatales, la Defensa Nacional y la Fiscalía federal para atender riesgos asociados a sustancias peligrosas. Las autoridades federales informaron que las acciones emprendidas buscan cortar cadenas de abastecimiento que puedan alimentar la producción de drogas sintéticas y evitar riesgos para la población y el entorno productivo del estado.