Coahuila alcanzó el primer lugar nacional en percepción de seguridad, según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2026 del INEGI. De acuerdo con el estudio, 72.2 por ciento de la población de 18 años y más afirmó sentirse segura en la entidad, cifra muy superior al promedio nacional, que se ubicó en apenas 26 por ciento.
Cómo se traduce el número en la vida cotidiana
La cifra representa un incremento de 9.9 puntos porcentuales respecto al año anterior, un avance que distintos actores —principalmente del sector empresarial y autoridades estatales— celebraron como un logro colectivo. Para muchas familias y comerciantes, una percepción de seguridad mayor se refleja en actividades diarias más normales: mayor movilidad por las calles, apertura de nuevos comercios y una sensación de menor riesgo al transitar por zonas urbanas.
Sin embargo, la ENVIPE también señala que entre febrero y abril de este año 27.8 por ciento de la población de 18 años y más en Coahuila dijo sentirse insegura, un porcentaje que, aunque menor que en otras entidades, indica que persisten preocupaciones concretas en segmentos de la población.
Reconocimiento del sector empresarial y autoridades
José Piña Álvarez, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de La Laguna, reconoció el esfuerzo social y gubernamental detrás de los resultados y destacó el impacto positivo para la atracción de inversiones y proyectos productivos.
“Es gratificante recibir estas buenas noticias, que le han costado tanto esfuerzo a la sociedad y al gobierno; son una muestra nacional de cómo cuando se trabaja en equipo las cosas caminan bien”,
Fuentes empresariales señalaron que la percepción favorable contribuye a la confianza para iniciar inversiones y extender negocios en la región. Ante los inversionistas, la estabilidad en materia de seguridad puede significar menores costos en medidas privadas de protección y mayor viabilidad de proyectos de largo plazo.
Autoridades atribuyen el avance a la coordinación interinstitucional
En comunicado y apariciones públicas, el gobernador y otros funcionarios atribuyeron el posicionamiento a una estrategia coordinada entre los tres órdenes de gobierno, las Fuerzas Armadas, corporaciones de seguridad y autoridades municipales. En la misma línea, se ha insistido en que la labor de prevención, inteligencia y presencia operativa ha sido determinante para reducir la sensación de inseguridad en zonas urbanas y rurales.
El resultado también fue destacado en el contexto de actos públicos donde participaron mandos militares, según informaron fuentes oficiales. Ese tipo de ceremonias y reconocimientos, dijeron, buscan reforzar la cooperación institucional y la visibilidad de los operativos conjuntos.
Impactos y retos pendientes
Aunque la ENVIPE coloca a Coahuila en una posición favorable, especialistas y representantes sociales recuerdan que la percepción no siempre coincide con la incidencia delictiva real en todos los municipios. La percepción es un indicador valioso porque condiciona comportamientos —por ejemplo, la disposición a salir de noche o a abrir un nuevo negocio—, pero no sustituye diagnósticos detallados por tipo de delito ni por región.
- Aspecto positivo: incremento de 9.9 puntos porcentuales respecto a 2025.
- Área de atención: 27.8% de la población adulta aún se siente insegura.
- Implicación económica: mejor percepción favorece la atracción de inversión según el sector empresarial.
Especialistas en seguridad pública suelen recomendar mantener esfuerzos en prevención, mejora de la percepción ciudadana por medio de comunicación comunitaria clara y mediciones locales más frecuentes para identificar focos problemáticos. Asimismo, proponen fortalecer los vínculos entre policía y ciudadanía para consolidar la confianza y garantizar que la baja percepción de inseguridad se traduzca en seguridad real.
Para la población en general, el avance reportado por la ENVIPE 2026 ofrece un respiro y una oportunidad: si la tendencia se sostiene, podría facilitar la recuperación de espacios públicos, la reactivación económica y mayor cohesión social. No obstante, queda el desafío de atender territorios con menores mejoras y reducir la proporción de personas que aún se sienten inseguras.