La Diócesis de Huelva y las organizaciones parroquiales han reforzado la atención a las familias afectadas por los incendios forestales que estos días afectan a varios municipios de la provincia, con especial incidencia en la zona de Zalamea la Real, Berrocal y Almonaster la Real. Según el párroco de Zalamea, Iván Huzo, entre 200 y 300 personas han tenido que abandonar sus viviendas y alojarse temporalmente con familiares o en espacios habilitados.
Acogida y atención inmediata
El Ayuntamiento de Zalamea ha puesto a disposición de las personas desplazadas el teatro municipal, donde permanecen acogidas en estos momentos cerca de 30 personas procedentes de Marigenta y Berrocal. Desde la parroquia local y Cáritas se han organizado turnos de voluntariado para atender las necesidades básicas y mantener la atención diaria a quienes han quedado fuera de sus hogares.
- Preparación de alimentos y suministro de víveres.
- Atención psicosocial y acompañamiento de las personas desalojadas.
- Coordinación con Ayuntamiento, Cruz Roja y Protección Civil para la gestión del albergue y recursos.
Cáritas Diocesana de Huelva ha resaltado la labor de la Cáritas Parroquial de Zalamea y ha establecido comunicación con otras Cáritas de la provincia —incluidas las de Valverde, La Palma del Condado y Niebla— para ofrecer apoyo tanto durante la emergencia como en las labores de recuperación posteriores al incendio.
«Nuestro pensamiento está con todas las personas afectadas y con quienes están trabajando sin descanso para hacer frente al incendio»
Cooperación institucional
El Vicario Episcopal de la Sierra y Minas, Manuel Sevillano, mantiene un contacto permanente con los párrocos y alcaldes de las localidades afectadas para articular la respuesta e identificar necesidades. La acción actual es el resultado del trabajo conjunto entre distintas administraciones y entidades sociales, que buscan garantizar alimentación, cobijo y acompañamiento en medio de la incertidumbre.
Fuentes parroquiales subrayan que la intervención no se limita a la emergencia inmediata: Cáritas se ha puesto a disposición para colaborar en la fase de recuperación, cuando finalice la situación de riesgo y comiencen las labores de valoración de daños y reconstrucción de la vida comunitaria en las zonas afectadas.
Impacto local y siguientes pasos
El desplazamiento forzado de entre 200 y 300 habitantes plantea desafíos logísticos y sociales para municipios de la Sierra y Minas, donde las redes familiares suelen ser el primer recurso de acogida. Sin embargo, la movilización de espacios públicos como el teatro de Zalamea y la intervención coordinada de voluntariado institucional y eclesial han permitido ofrecer una respuesta rápida.
| Municipios mencionados | Situación |
|---|---|
| Zalamea la Real | Centro de acogida activo (teatro municipal) |
| Berrocal | Vecinos desplazados, algunos alojados en el teatro |
| Almonaster la Real | Zona afectada por incendios |
| Marigenta | Origen de parte de las personas acogidas |
La actuación de la Diócesis y de Cáritas se suma a la de los cuerpos y fuerzas de seguridad, las brigadas forestales y los servicios de emergencias que trabajan en la extinción y control de los focos. La coordinación entre administraciones locales y entidades sociales será clave para atender tanto las necesidades inmediatas como el proceso de recuperación posterior, que exigirá recursos y acompañamiento para las familias afectadas.
La Diócesis mantiene su disponibilidad para aportar recursos humanos y materiales, y Cáritas Diocesana recalca su compromiso de permanencia en el acompañamiento a las personas desalojadas, conforme vayan evolucionando las condiciones de la emergencia.