La Universidad de Córdoba (UCO) puso a disposición una nueva herramienta capaz de pronosticar hasta seis meses el riesgo de escasez de agua en cuencas que abastecen embalses estratégicos del norte del departamento. El proyecto, denominado SEGA (Servicio para la detección temprana de Estados de alerta en la Gestión del Agua en situaciones de escasez), fue presentado en el campus Rabanales y financiado por la Junta de Andalucía dentro del Plan de Sequía Andalucía 2023.
Qué hace la plataforma y por qué es novedosa
Según la UCO, el sistema no se limita a medir únicamente el volumen almacenado en los embalses. SEGA combina variables meteorológicas, agronómicas e hidrológicas con indicadores de calidad del agua y volumen disponible para generar un indicador único: el Índice Combinado de Escasez Hídrica. Ese índice permite clasificar el nivel de riesgo en tres categorías: bajo, moderado o extremo.
La herramienta está disponible en versión web y en aplicación móvil y ofrece tanto la situación actual como un pronóstico para los siguientes seis meses. La visualización recurre a un sistema de colores que facilita la interpretación por parte de gestores, alcaldías, empresas de acueducto y actores del sector agrícola.
Cuencas y embalses inicialmente cubiertos
El trabajo del Grupo de Dinámica Fluvial e Hidrología (GDFH) de la UCO se centró inicialmente en las cuencas que abastecen tres embalses del norte de la provincia de Córdoba. La integración de datos permitirá una visión conjunta del estado de cada cuenca y, según la universidad, anticipar problemas que normalmente se detectan con menor margen.
| Embalse | Enfoque inicial |
|---|---|
| Sierra Boyera | Reserva y calidad del agua |
| Puente Nuevo | Gestión de sequía hidrológica |
| La Colada | Pronóstico integrado |
Impacto esperado en la región
La zona norte de Córdoba ha mostrado vulnerabilidad ante periodos prolongados de sequía; estos episodios no solo reducen las reservas, sino que también pueden empeorar la calidad de las masas de agua superficiales y subterráneas, en parte por las prácticas agrícolas y la presión sobre los recursos hídricos. La UCO señala que, con un aviso de hasta seis meses, las autoridades y usuarios podrán tomar medidas preventivas mejor planificadas para mitigar impactos en abastecimiento y en actividad productiva.
- Prevención: mayor margen para implementar planes de contingencia.
- Gestión: información integrada para decisiones operativas en embalses y acueductos.
- Planeación agrícola: posibilidad de ajustar siembras y riegos con pronósticos a medio plazo.
Acceso y uso
El servicio estará accesible por web y aplicación móvil, lo que facilita su uso por distintos actores locales. La UCO explicó que la visualización por colores busca simplificar la lectura del riesgo, proporcionando criterios operativos claros para cada nivel de alerta.
Desde el punto de vista operativo, la herramienta combina modelos climáticos y datos de campo para alimentar el índice combinado. Esa aproximación integrada es la principal diferencia frente a sistemas que solo monitorizan el volumen embalsado.
Limitaciones y próximos pasos
El despliegue inicial se realizó en tres cuencas concretas; la universidad no afirmó en la información entregada que la cobertura sea inmediata para todo el departamento. La ampliación del sistema a otras cuencas dependerá de recursos, acuerdos institucionales y disponibilidad de datos hidrometeorológicos locales.
En un contexto en el que la variabilidad climática y las demandas hídricas aumentan, herramientas como SEGA ofrecen un insumo técnico valioso para la toma de decisiones. El reto ahora será integrar esos pronósticos en políticas locales y en los planes operativos de las entidades encargadas del agua para que la anticipación científica se traduzca en acciones concretas que protejan el suministro y la calidad del recurso.
La implementación y seguimiento de este servicio serán claves para evaluar su eficacia en la reducción de impactos por sequía en las comunidades y en el sector productivo del norte de Córdoba.