El fuerte terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto dejó afectaciones en la infraestructura de al menos dos templos del Centro Sur de Caldas: la iglesia de Santa Bárbara, en el municipio de Palestina, y la parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en el corregimiento de Arauca. Las afectaciones han obligado a restringir el ingreso de feligreses y a reubicar temporalmente las celebraciones religiosas.
Daños identificados y reubicación de las celebraciones
En Palestina, la iglesia de Santa Bárbara presentó problemas en las cubiertas y otros puntos estructurales que requerirán revisión especializada. Según el párroco Rafael Enrique Núñez Melo, el movimiento telúrico permitió detectar nuevas fallas que deben evaluarse antes de determinar si el templo puede volver a abrirse con normalidad.
“Demos gracias a Dios porque no hubo víctimas humanas, conservemos la esperanza y sigamos uniendo esfuerzos como comunidad para velar por este templo, que es la casa de Dios y la casa del pueblo de Dios”,
El párroco informó que, por ahora, las actividades litúrgicas fueron trasladadas a la casa de pastoral. También se estudia la posibilidad de emplear otros escenarios como el aula máxima del colegio de la Sagrada Familia o el parque principal para mantener las celebraciones mientras se realizan las evaluaciones técnicas.
En Arauca, el templo de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro sufrió daños en el techo, en las paredes y en el campanario. Las afectaciones aún están siendo cuantificadas por profesionales que deben emitir un diagnóstico técnico que permita definir intervenciones de emergencia y de reparación.
Memoria sísmica y antecedentes locales
El historiador local Luis Ernesto Holguín Salgado recordó que los daños en la iglesia de Santa Bárbara no son un hecho aislado en la historia del municipio. El templo ha sufrido afectaciones en sismos previos, entre los que se destacan dos episodios:
| Año | Daño reportado |
|---|---|
| 1969 | Afectación en la parte central, la capuchina y la nave principal |
| 1978 | Destrucción de buena parte del techo de la capuchina; reconstrucción posterior |
Holguín señaló que la reconstrucción tras eventos pasados fue compleja y demandó soluciones técnicas que, en una ocasión, fueron asumidas por el ingeniero Octavio Cubides, encargado de la recuperación de la capuchina.
Medidas inmediatas y llamados a la comunidad
Frente a la situación actual, la parroquia de Palestina pidió a la comunidad mantener la calma y trabajar en unidad para proteger el templo y garantizar la continuidad de las celebraciones religiosas por vías alternativas. Las autoridades eclesiásticas y civiles deberán coordinar el levantamiento de los informes técnicos para priorizar intervenciones.
- Restricción de ingreso: Provisional en ambos templos hasta que culminen las evaluaciones técnicas.
- Reubicación de misas: Casa de pastoral en Palestina; alternativas municipales en estudio.
- Evaluaciones: Técnicos especializados deberán definir riesgo estructural y alcance de reparaciones.
La vulnerabilidad de edificaciones religiosas —muchas de ellas centenarias y con valor patrimonial— plantea la necesidad de protocolos claros de seguridad y de instrumentos de inversión para su restauración, especialmente en zonas con historial sísmico como el Centro Sur de Caldas.
Qué sigue
Las próximas acciones dependerán de los informes técnicos que indiquen el estado real de las cubiertas, muros y campanario. Solo con esos dictámenes se podrá establecer un plan de obra, estimar costos y calendarizar intervenciones. Mientras tanto, la vida parroquial continúa en sedes alternas y la comunidad se prepara para participar en la recuperación del patrimonio religioso.
La afectación de estos templos no solo es un asunto de muros y tejas: se trata de espacios que conservan memoria colectiva, prácticas religiosas y encuentros comunitarios. Su reparación implicará coordinación entre la Iglesia, autoridades locales y la comunidad para devolver seguridad y normalidad a la vida religiosa del municipio.