Preocupación por edificaciones levantadas sin proceso técnico
El fuerte sismo de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia puso nuevamente la atención sobre la seguridad de las construcciones en Santa Marta. Aunque en la ciudad no se registraron daños inmediatos tras el movimiento telúrico, especialistas en arquitectura advirtieron sobre la existencia de viviendas construidas de manera informal que podrían presentar un riesgo significativo frente a futuros eventos sísmicos.
Daniel Varón, representante de la Asociación de Arquitectos del Magdalena, señaló que una parte de la urbanización local no cuenta con los requisitos técnicos necesarios porque muchas casas se levantaron sin licencias y sin acompañamiento profesional. Estas prácticas, añadió, generan estructuras con deficiencias que comprometen la seguridad de las familias, sobre todo cuando se localizan en terrenos con pendiente.
“Hay unas deficiencias desde el Ordenamiento Territorial, la ciudad no hizo estudios serios de áreas de amenazas, dentro del Ordenamiento Territorial uno de los componentes para cartografiar son las zonas que están sometidas a amenazas en riesgo, entonces ese estudio no lo tenemos porque en el año 2020 el consultor no entregó ese insumo”, dijo Daniel Varón Quintero, representante de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, regional Magdalena.
Zonas de mayor vulnerabilidad: laderas de la Sierra Nevada
Según la apreciación del representante de los arquitectos, los sectores más preocupantes son los ubicados sobre las laderas de la Sierra Nevada de Santa Marta dentro del perímetro urbano. En esas áreas, las pendientes y las condiciones del suelo elevan la probabilidad de deslizamientos y de un comportamiento adverso de las edificaciones ante un sismo.
- Viviendas sin licencia: faltan estudios de suelo y diseños estructurales.
- Ordenamiento Territorial: ausencia de cartografía actualizada de amenazas.
- Contrastes en la ciudad: edificaciones formales sí cumplen con requisitos técnicos.
Varón enfatizó que no todas las edificaciones en Santa Marta presentan el mismo nivel de vulnerabilidad. Las obras realizadas por procesos formales de licenciamiento, explicó, deben incluir estudios de suelo y diseños estructurales que permiten prever un comportamiento más adecuado frente a sismos. La diferencia entre construcciones formales e informales, por tanto, marca la línea entre mayor y menor riesgo.
Implicaciones para planificación y respuesta local
La señal de alarma tiene implicaciones prácticas para la gestión urbana y la protección civil en Santa Marta. Sin una cartografía de amenazas actualizada y sin la verificación de licencias y estudios técnicos, la ciudad enfrenta retos para priorizar inversiones en mitigación, ordenar el desarrollo en zonas críticas y planear rutas de evacuación y planes de contingencia adecuados.
| Elemento | Formal | Informal |
|---|---|---|
| Estudios de suelo | Sí | No (en muchos casos) |
| Licencia | Sí | No |
| Diseño estructural | Sí | No (frecuentemente) |
La ausencia del insumo técnico del 2020 mencionado por Varón revela además una falla en procesos administrativos y de contratación que repercute en la protección de la ciudad. Sin esos estudios, las autoridades pierden herramientas clave para la gestión del riesgo y la priorización de inversiones en infraestructura y mitigación.
Qué puede hacer la ciudad
La advertencia de los arquitectos sugiere varias acciones concretas que las autoridades locales y la comunidad podrían impulsar:
- Actualizar el Ordenamiento Territorial con cartografía de amenazas y riesgo sísmico.
- Reforzar los controles de licenciamiento y exigir estudios de suelo y diseños estructurales en nuevas obras.
- Realizar campañas de formalización y acompañamiento técnico para barrios informales, priorizando laderas y zonas de pendiente.
El paisaje urbano de Santa Marta —la mezcla del Caribe con la imponente Sierra Nevada— convive con desafíos técnicos y sociales. Garantizar que esa convivencia no se traduzca en vulnerabilidad es una tarea que, según los técnicos, requiere decisión política, recursos y planificación técnica actualizada.
Mientras tanto, el sismo recordó que la prevención es una herramienta esencial para la seguridad colectiva: no basta con que no se reporten daños ahora; lo determinante es construir y ordenar la ciudad pensando en el riesgo que ya existe.