Operaciones suspendidas y riesgos para la navegación aérea
Las operaciones aéreas en el aeropuerto Guillermo León Valencia, de Popayán, fueron suspendidas de manera temporal tras la emisión de ceniza y gases del volcán Puracé, informaron las autoridades. La medida fue anunciada por la Aeronáutica Civil (Aerocivil) a raíz de reportes del Servicio Geológico Colombiano (SGC) sobre la presencia de material volcánico en la atmósfera.
El SGC reporta que el Puracé, que se encuentra desde finales de julio en alerta naranja por riesgo de erupción, muestra un incremento en la energía sísmica y en la temperatura de las emisiones, así como liberación de dióxido de azufre y dióxido de carbono. Por su parte, la Aerocivil explicó que la ceniza y los gases representan un riesgo para la seguridad de las aeronaves, pues las partículas volcánicas son abrasivas y pueden afectar los motores y los sistemas de navegación.
Contexto regional: sismo y efectos en otras terminales
La medida en Popayán ocurre en coincidencia con un terremoto de magnitud 7,4 cuyo epicentro fue ubicado en el departamento del Chocó. El sismo dejó, según reportes nacionales, más de 20 personas fallecidas en distintas regiones y provocó daños estructurales que motivaron la suspensión de operaciones en otras terminales aéreas del occidente del país.
La Aerocivil indicó que, además de Popayán, permanecen cerrados temporalmente aeropuertos que han reportado daños estructurales o riesgos por el sismo, entre ellos Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura. En esos casos la autoridad señaló que las operaciones se mantienen suspendidas hasta que se realicen las evaluaciones de infraestructura pertinentes.
Recomendaciones y consecuencias para viajeros
La Aerocivil recomendó a los pasajeros mantener contacto con sus aerolíneas para conocer cambios en itinerarios. Las autoridades subrayaron que la suspensión es preventiva y responde a la necesidad de garantizar la seguridad de las aeronaves frente a la presencia de ceniza.
"Informamos que las operaciones aéreas en el aeropuerto de Popayán se encuentran suspendidas temporalmente debido a presencia de ceniza del volcán Puracé reportada por el Servicio Geológico Colombiano. Recomendamos mantener contacto con tu aerolínea para conocer cambios en itinerarios", indicó la Aerocivil.
El volcán Puracé y su cercanía a Popayán
El Puracé es uno de los conos de la cadena volcánica de los Coconucos y ha mostrado cambios en su actividad desde 2021. Fuera del cierre aeroportuario, las emisiones de ceniza y de gases tienen implicaciones para la salud pública, la agricultura y la infraestructura local cuando se depositan sobre suelos, fuentes de agua, vías y sistemas eléctricos.
- Alerta naranja: el SGC mantiene al volcán en esta condición desde finales de julio.
- Gases detectados: dióxido de azufre (SO2) y dióxido de carbono (CO2) acompañan las emisiones de ceniza.
- Recomendación: pasajeros deben estar en contacto con sus aerolíneas y evitar la exposición directa a la ceniza.
Implicaciones locales y seguimiento
Para Popayán, el cierre del aeropuerto afecta la conectividad regional y nacional, así como operaciones de carga y emergencia que puedan necesitar transporte aéreo. Las autoridades locales y los organismos nacionales —como la Aerocivil y el SGC— han establecido medidas preventivas que ahora deberán complementarse con inspecciones estructurales en la infraestructura aeroportuaria y con recomendaciones a la población sobre protección frente a la ceniza.
Las entidades enfatizaron que la emisión de ceniza del Puracé no está relacionada de forma directa con el terremoto cuyo epicentro se ubicó en Chocó, al tratarse de procesos naturales independientes, según el Servicio Geológico Colombiano.
| Elemento | Situación reportada |
|---|---|
| Alerta volcánica | Alerta naranja (desde finales de julio) |
| Emisiones | Ceniza, SO2, CO2; aumento de energía sísmica y temperatura |
| Aeropuerto de Popayán | Operaciones suspendidas temporalmente |
Las autoridades solicitan mantener la calma, seguir las instrucciones oficiales y conservar comunicación frecuente con aerolíneas y entidades de gestión del riesgo para actualizar los planes de viaje y las medidas de protección frente a la ceniza volcánica.