El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) publicó los resultados sobre pobreza monetaria y pobreza monetaria extrema para 2025, en los que La Guajira aparece entre los tres departamentos con mayor incidencia. El reporte revela diferencias territoriales profundas: mientras en algunas regiones más de la mitad de la población tenía ingresos por debajo de la línea de pobreza monetaria, en otras la proporción fue mucho menor.
Las cifras regionales y nacionales
En el consolidado nacional, la incidencia de la pobreza monetaria se redujo a 28% en 2025, frente al 31,8% reportado en 2024. Sin embargo, la pobreza monetaria extrema —el umbral que mide si los ingresos alcanzan o no para una canasta básica de alimentos— se mantuvo en un nivel alto: 9,6% de la población. Esto equivale, en términos sencillos, a casi una de cada diez personas en Colombia cuyos ingresos no alcanzaron para cubrir los requerimientos alimentarios mínimos.
El Dane definió para 2025 la línea de pobreza monetaria en $482.041 mensuales por persona y la línea de pobreza monetaria extrema en $236.580 mensuales por persona. Estas cifras sirven como referencia para comparar el poder de compra entre departamentos y evaluar la dimensión del problema.
Departamentos con mayor y menor incidencia
Los territorios con mayor proporción de personas en condición de pobreza monetaria fueron:
- Chocó: 65,3%
- La Guajira: 60,2%
- Sucre: 51,8%
En el extremo contrario se ubicaron departamentos con cifras notablemente menores:
- Cundinamarca: 15,1%
- Caldas: 17,5%
- Bogotá: 17,8%
| Departamento | Incidencia de pobreza monetaria (2025) |
|---|---|
| Chocó | 65,3% |
| La Guajira | 60,2% |
| Sucre | 51,8% |
| Cundinamarca | 15,1% |
| Caldas | 17,5% |
| Bogotá | 17,8% |
Qué implican estas cifras para las familias
Para los hogares, la comparación entre departamentos traduce desigualdad en la capacidad de acceso a alimentos, servicios y bienes básicos. Un departamento con más de la mitad de su población por debajo de la línea de pobreza monetaria enfrenta retos estructurales en empleo, acceso a servicios públicos y cobertura de programas sociales.
En términos prácticos, las dos líneas establecidas por el Dane permiten medir distintos niveles de vulnerabilidad:
- La línea de pobreza monetaria ($482.041) identifica a quienes no alcanzan a cubrir una canasta amplia de bienes y servicios.
- La línea de pobreza extrema ($236.580) señala a quienes carecen de ingresos suficientes para adquirir la canasta mínima de alimentos.
La reducción observada en la pobreza monetaria entre 2024 y 2025 muestra una tendencia positiva a nivel agregado, pero la persistencia de la pobreza extrema en cerca del 10% indica que millones de personas permanecen en riesgo alimentario y económico.
Contexto regional: por qué preocupa La Guajira
El posicionamiento de La Guajira entre los tres departamentos con mayor incidencia obliga a poner atención en las condiciones locales: niveles de empleo formal, informalidad laboral, acceso al agua y saneamiento, y la efectividad de transferencias y programas sociales. Aunque el informe del Dane no detalla causales específicas por departamento, la columna vertebral del análisis apunta a desigualdades en ingreso y oportunidades que requieren respuestas diferenciadas.
Desde la perspectiva de las familias, estos resultados son una señal para priorizar intervenciones que mejoren ingresos, alimentación y protección social en los territorios más afectados.
Qué sigue y cómo interpretar los datos
El reporte del Dane es una herramienta para diseñar políticas públicas y orientar presupuestos. Para los ciudadanos, las cifras permiten evaluar la magnitud del desafío y exigir transparencia en la ejecución de programas destinados a reducir la pobreza. En el corto plazo, la medición 2025 marca una hoja de ruta: consolidar la reducción de pobreza monetaria sin descuidar la disminución de la pobreza extrema, que sigue golpeando a una proporción significativa de la población.
Las autoridades locales y nacionales deberán usar estos indicadores para priorizar recursos y acciones focalizadas en departamentos como La Guajira, Chocó y Sucre, donde la necesidad de medidas integrales es más urgente.