La Superintendencia Nacional de Salud oficializó la devolución del hospital La Misericordia, de Calarcá, al Gobierno del Quindío y dispuso que la administración departamental asuma la operación del centro asistencial tras cinco años de intervención administrativa iniciada en septiembre de 2021.
Antecedentes de la intervención
La medida de vigilancia y administración especial se adoptó después de identificar 54 hallazgos en el proceso de inspección y supervisión. Entre las deficiencias detectadas, la Superintendencia reportó el cierre total de 20 servicios, problemas en infraestructura, fallas en la gestión de facturación y la insuficiencia de medicamentos e insumos.
Durante el periodo de intervención, el hospital también debió operar desde una sede alterna a raíz de afectaciones por el terremoto, lo que redujo su capacidad operativa y obligó a reubicar servicios en instalaciones temporales.
Responsabilidad y objetivos de la Gobernación
Según un comunicado de la entidad nacional, la entrega del hospital se hace con una medida de vigilancia especial por un año, destinada a consolidar los avances alcanzados durante la intervención y garantizar la continuidad de las mejoras.
“Hoy la Superintendencia de Salud tomó la decisión de regresar el hospital a sus verdaderos dueños, que son específicamente el departamento del Quindío y los ciudadanos de Calarcá y el Quindío... representa un reto importante para el gobierno departamental que el gobernador ha decidido asumir, que es el proceso de reconstrucción de este hospital”, dijo Carlos Alberto Gómez, asesor de despacho de la Gobernación.
En la declaración oficial el asesor reconoció que la situación es crítica: el hospital fue evacuado, su capacidad operativa disminuyó y la infraestructura requiere reconstrucción para recuperar plenamente servicios básicos como cirugía y hospitalización.
Evaluación de la intervención y próximos pasos
La Gobernación recibió la administración luego de un período de intervención que, según la valoración del propio gobierno departamental, no produjo las mejoras financieras ni operativas esperadas. En la nota pública se señaló que la medida de la Superintendencia “no tuvo los efectos esperados” y que, durante los cinco años de intervención, no se logró el mejoramiento deseado en las condiciones del centro asistencial.
Los retos inmediatos identificados son:
- Reconstrucción de la infraestructura afectada por el sismo y restitución de la sede principal.
- Estabilización y reapertura progresiva de servicios clínicos esenciales, en particular cirugía y hospitalización.
- Restablecimiento de la gestión de insumos, medicamentos y facturación para garantizar la continuidad operativa.
Impacto regional
La recuperación integral del hospital La Misericordia es clave no solo para los habitantes de Calarcá y el Quindío, sino también para usuarios de la cordillera y del municipio de Caicedonia (Valle del Cauca), que históricamente han acudido a este centro por su cercanía y por la oferta de servicios.
La medida de vigilancia de un año implica que la Superintendencia hará seguimiento a los planes y acciones que presente la Gobernación para la reconstrucción y la estabilización operativa. Durante ese periodo deberá evaluarse si las intervenciones administrativas y de inversión permiten sostener la prestación de servicios y mejorar la gestión financiera del hospital.
Lo que viene
La Gobernación del Quindío deberá presentar y ejecutar un plan de reconstrucción y reactivación asistencial que incluya la rehabilitación física de la sede, la recomposición del talento humano y la normalización de la cadena de suministro de medicamentos e insumos. La coordinación con la Superintendencia será clave para que la medida de vigilancia confirme avances verificables en el plazo de un año.
| Hecho | Dato |
|---|---|
| Inicio de intervención | Septiembre de 2021 |
| Hallazgos identificados | 54 |
| Servicios cerrados | 20 |
| Medida al retorno | Vigilancia especial por 1 año |
La entrega de La Misericordia al departamento marca el inicio de una nueva etapa administrativa. La efectividad de la recuperación dependerá de las decisiones presupuestales, la articulación con autoridades nacionales y del seguimiento riguroso que imponga la Superintendencia durante el año de vigilancia.