La Gobernación de Córdoba comenzó oficialmente el programa de mejoramientos de vivienda dirigido a familias afectadas por la emergencia de inundaciones causada durante el reciente frente frío. La iniciativa busca restablecer condiciones de seguridad y bienestar en los hogares más golpeados de varios municipios del departamento.
Intervenciones en Montería y otros municipios
En Montería, el gobernador recorrió obras en los barrios El Poblado y El Dorado, sectores donde están programados cerca de 250 mejoramientos locativos. La intervención local hace parte de un proyecto más amplio que beneficiará a 1.294 hogares en los municipios afectados por la emergencia.
En contraste con las obras ya en ejecución en la capital departamental, en poblaciones como San Pelayo, Cotorra y Canalete el programa se encuentra en etapa de diagnóstico, fase en la que técnicos determinan el alcance y el tipo de intervención que requiere cada vivienda.
“Iniciamos algo muy bonito. Hace unos meses nuestro departamento sufrió la peor emergencia en toda su historia, hoy estamos iniciando formalmente la recuperación de esas viviendas que se afectaron. Lo estamos haciendo con recursos de los cordobeses porque queremos que nuestra gente vuelva a la normalidad y vivan bien”.
La frase corresponde al gobernador, citada durante la visita a Montería, y resume la intención de la administración departamental de usar recursos locales para financiar las acciones de recuperación.
Alcance y criterios de selección
El proceso de selección de beneficiarios se realizó mediante una convocatoria pública con requisitos específicos. Entre los criterios exigidos estaba la inscripción en el Registro Único de Damnificados de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), lo que permitió priorizar a las familias que registraron afectaciones certificadas durante la emergencia.
Además de las obras de mejoramiento locativo, la Gobernación anunció que proyecta pavimentación de varios tramos viales en el sector El Poblado de Montería y la entrega de bienes domésticos a las familias que perdieron enseres por las inundaciones.
- Beneficiarios totales: 1.294 hogares.
- Viviendas en Montería: 250 mejoramientos locativos en El Poblado y El Dorado.
- Municipios en diagnóstico: San Pelayo, Cotorra y Canalete.
| Actividad | Municipios | Estado |
|---|---|---|
| Mejoramientos locativos | Montería (El Poblado, El Dorado) | En ejecución (250 viviendas) |
| Diagnóstico y valoración | San Pelayo, Cotorra, Canalete | En diagnóstico |
| Dotación de electrodomésticos | Municipios afectados | En preparación |
Impacto local y próximos pasos
La intervención pretende atender dos dimensiones: por un lado, la mejora física de las viviendas para garantizar seguridad estructural y condiciones dignas; por otro, la recuperación del entorno y la normalización de la vida cotidiana de las familias que vieron afectados sus enseres y espacios por las inundaciones.
La entrega de elementos como estufas y neveras figura entre las acciones previstas para reponer bienes domésticos que fueron arrastrados por las aguas o dañados por la emergencia. La Gobernación no precisó calendario detallado de entregas ni montos de inversión en el comunicado consultado.
En las próximas semanas, las administraciones municipales y equipos técnicos deberán finalizar los diagnósticos en las localidades que aún están en esa fase para determinar el alcance final de las intervenciones y la priorización de acuerdo con la evaluación de daños.
La continuidad del programa dependerá, además, de la programación presupuestal y de la logística para la ejecución de las obras en zonas que todavía presentan dificultades de acceso tras las inundaciones.
Para las familias que consideran haber sufrido afectaciones y no figuren en la lista de beneficiarios, el registro en la UNGRD sigue siendo el mecanismo oficial para la verificación de daños y la participación en convocatorias futuras.
La puesta en marcha de estas obras constituye la primera respuesta estructurada de la administración departamental para la recuperación de viviendas después de la emergencia por inundaciones, con énfasis en restituir condiciones de habitabilidad y promover la reactivación del tejido familiar y comunitario.