Avance formal, pero sin caja: el segundo viaducto necesita financiación
Las vistas del Magdalena, las aguas que reflejan el calor del Caribe y las rutinas diarias de transporte en Ciénaga volvieron ayer al centro del debate regional: el Instituto Nacional de Vías (Invías) confirmó que el proyecto del segundo viaducto en el corredor Ciénaga–Barranquilla cuenta con estudios, diseños a nivel de detalle y licencia ambiental, pero aún falta lo determinante para su ejecución: la fuente de recursos.
El anuncio lo hizo el director general de Invías, Juan Camilo Ostos, durante el XVIII Encuentro Regional de Infraestructura realizado en Barranquilla. Según Ostos, la instrucción del presidente Abelardo De la Espriella ha sido priorizar las obras del corredor, y por ello el equipo técnico ya adelantó las fases preparatorias, aunque con la limitación presupuestal que impide iniciar obras de inmediato.
“Ya tenemos estudios y diseños a nivel de detalle y licencia ambiental para el proyecto; solo nos faltaría encontrar la fuente de recursos para garantizar su construcción de manera inmediata”.
El proyecto del segundo viaducto, tal como lo detalló la entidad, comprende una estructura de 3,8 kilómetros y una inversión aproximada de $1,1 billones. Ese monto se suma a la inversión ya en marcha para el primer viaducto del corredor, ubicado en el kilómetro 18, que tiene licencia ambiental y cuya construcción comenzó hace pocas semanas.
Qué obras están en curso y qué falta
Invías informó además que el primer viaducto en el kilómetro 18 tendrá una extensión de 4,6 kilómetros y una inversión estimada en $1,6 billones, y que los trabajos avanzan “a paso acelerado”. En conjunto, las obras en el corredor forman parte de un paquete que la Nación impulsa para mejorar la conectividad y competitividad del Caribe colombiano.
| Viaducto | Longitud | Costo aproximado |
|---|---|---|
| Primer viaducto (km 18) | 4,6 km | $1,6 billones |
| Segundo viaducto | 3,8 km | $1,1 billones |
Implicaciones para Ciénaga y la región
Para Ciénaga, la concreción del segundo viaducto podría significar una reducción en tiempos de viaje hacia Barranquilla y una menor congestión en el corredor, afectado históricamente por tránsito pesado y limitaciones estructurales. La mejora de la conectividad también tiene efectos sobre el comercio, el turismo y la logística portuaria que utiliza la región Caribe.
No obstante, la diferencia entre el proyecto aprobado a nivel técnico y su ejecución depende ahora de decisiones presupuestales nacionales. Invías, según su director, está en la búsqueda de fuentes de financiación para garantizar que la obra se pueda iniciar de manera inmediata una vez asegurados los recursos.
- El proyecto del segundo viaducto ya tiene estudios, diseños y licencia ambiental.
- El paso siguiente es definir la financiación; hasta que esto ocurra, no podrá iniciarse su construcción.
- Paralelamente, el primer viaducto en el kilómetro 18 avanza en obra con inversión estimada en $1,6 billones.
Estas obras integran la agenda de inversiones que la Nación ha señalado como prioritarias para el Caribe, en un intento por fortalecer la infraestructura vial y así impulsar el desarrollo regional. La urgencia por conseguir financiación ocurre en un contexto en el que otras decisiones presupuestales nacionales también compiten por recursos.
Próximos pasos y expectativas
Según lo señalado por Invías, los pasos inmediatos son encontrar la fuente de recursos y avanzar en la estructuración financiera del proyecto para poder licitar y adjudicar la obra. No se anunciaron plazos concretos para la definición del presupuesto del segundo viaducto ni la modalidad de contratación que se utilizaría.
Mientras tanto, la ejecución del primer viaducto en el kilómetro 18 seguirá su curso, y para los habitantes de Ciénaga la mirada está puesta en que la administración central cumpla con los compromisos y permita que la región vea convertidas en obra las promesas de mayor conectividad y progreso.
En el paisaje del Magdalena, donde el calor y el viento cuentan historias de caminos largos, la llegada de estos viaductos podría transformar no solo la movilidad sino la presencia del Estado en proyectos clave para el desarrollo local.