Avance en el Concejo y alcance del programa
El Concejo Distrital de Barranquilla aprobó en primer debate el proyecto que establece un Mínimo Vital de Agua Potable y Saneamiento Básico para los hogares de estratos 1 y 2 de la ciudad. La iniciativa, presentada por el alcalde Alejandro Char, busca aliviar la carga económica del servicio a los sectores más vulnerables mediante el reconocimiento de los primeros seis metros cúbicos de consumo mensual.
Según la Administración distrital, el consumo promedio de estos hogares se ubica alrededor de 12 metros cúbicos mensuales, por lo que el beneficio cubriría aproximadamente la mitad del consumo habitual en ese segmento. La medida, de ser aprobada en los debates restantes, tendría un alcance potencial inicial de 200.244 suscriptores residenciales de los estratos 1 y 2, que equivaldrían a cerca de 700.000 personas beneficiadas en la ciudad.
“¡El agua es vida y queremos que las familias que más lo necesitan paguen menos por este servicio!”
La Administración explicó que la iniciativa no busca sustituir los subsidios ya vigentes, sino adicionarlos: el aporte distrital se destinaría exclusivamente a cubrir el componente de consumo correspondiente a los seis metros cúbicos establecidos como mínimo vital.
Finanzas: cuánto costará al Distrito
El anexo técnico financiero del proyecto proyecta una destinación de recursos para el año 2027 de $66.209 millones. De ese total, aproximadamente $36.624 millones corresponderían a usuarios del estrato 1 y $29.586 millones a los del estrato 2.
| Concepto | Valor estimado (2027) |
|---|---|
| Estrato 1 | $36.624 millones |
| Estrato 2 | $29.586 millones |
| Total proyectado | $66.209 millones |
Beneficiarios y condiciones
Del total de suscriptores inicialmente cubiertos, 186.474 cuentan también con servicio de alcantarillado, según el mismo anexo técnico. La Administración advirtió que la cobertura potencial inicial se concentra en los hogares registrados en estratos 1 y 2 y que el reconocimiento aplicaría sobre ese primer bloque de consumo.
En concreto, el programa propone:
- Reconocer y subsidiar los primeros 6 m³ de consumo mensual por hogar de estrato 1 y 2.
- Adicionar estos recursos a los subsidios ya existentes, sin reemplazarlos.
- Dirigir la asignación presupuestal desde el Distrito, con partidas específicas previstas para 2027.
Consecuencias locales y desafíos
Si avanza en los siguientes debates y es sancionado, el programa tendría efectos inmediatos sobre la economía doméstica de cientos de miles de barranquilleros: el ahorro en la factura del servicio podría destinarse a alimentación, salud o educación, según lo señalado por la Alcaldía. Al mismo tiempo, la iniciativa plantea retos administrativos y financieros: se requerirá coordinar la ejecución con los prestadores del servicio, definir mecanismos claros de focalización y garantizar la sostenibilidad del aporte distrital en el mediano plazo.
La Alcaldía ha calificado la medida como un esfuerzo económico de la ciudad que, según sus cálculos, supera los $60.000 millones al año. La implementación también obliga a vigilar que los recursos adicionales sean efectivamente destinados al componente de consumo y no sustituyan transferencias o subsidios existentes.
El proyecto continúa su trámite en el Concejo Distrital y deberá sortear los debates restantes antes de convertirse en norma. Mientras tanto, la propuesta ya se posiciona como una de las iniciativas públicas con mayor impacto social en la agenda local para el próximo periodo, tanto por su alcance poblacional como por el compromiso presupuestal que implica.
En Barranquilla, donde la gestión del servicio de agua y saneamiento es tema recurrente en la conversación pública, la propuesta avanza como una apuesta por reducir las barreras económicas al acceso al agua potable para los hogares más vulnerables.