La Diócesis de Armenia informó que aproximadamente 18 templos del departamento del Quindío requieren diagnósticos técnicos y estructurales más profundos tras el terremoto ocurrido el 10 de agosto de 2026. Las revisiones iniciales son parte de una primera fase de prevención y verificación que la Iglesia emprendió para determinar el estado de seguridad de sus inmuebles.
Evaluaciones por fases y mesas técnicas
Monseñor Carlos Arturo Quintero Gómez, obispo de la Diócesis de Armenia, explicó que ya se iniciaron inspecciones preliminares y que los pasos siguientes incluyen la conformación de mesas técnicas con la participación de párrocos, comunidad y especialistas. Estas mesas tendrán el encargo de revisar los estudios estructurales y definir medidas de intervención, que van desde reparaciones puntuales hasta decisiones más radicales sobre la habitabilidad o conservación de los bienes.
Caso más complejo: la iglesia de Montenegro
Uno de los edificios que concentra mayor atención es la iglesia de Montenegro. Según el obispo, ya se han conocido conceptos de algunos ingenieros que apuntan a condiciones estructurales preocupantes y han planteado la posibilidad de demoler la edificación. Sin embargo, la Diócesis aclaró que aún no hay una decisión tomada y que la determinación final dependerá de los estudios técnicos detallados y de la deliberación con la comunidad y los sacerdotes.
- Iglesia de Montenegro: requiere análisis avanzados; se ha mencionado la opción de demolición, pero no hay resolución definitiva.
- Catedral La Inmaculada Concepción (Armenia): superó la revisión técnica inicial y sigue siendo habitable, según la Diócesis.
- Iglesia de San Francisco: aún no evaluada; presenta situaciones complejas que demandan el análisis de calculistas y especialistas estructurales.
- Basílica Menor de Quimbaya: presenta afectaciones importantes, en particular en su torre y en el sector del Cristo de la Esperanza; continuará en estudio.
Otros bienes eclesiales afectados
Los daños reportados no se limitan a los templos. La Diócesis indicó que hay afectaciones en casas de religiosas, colegios vinculados a comunidades religiosas y otras instalaciones diocesanas, entre ellas el lugar conocido como Nuevo Nazaret. Parte de estas edificaciones serán objeto de revisión para establecer su seguridad y la necesidad de trabajos de emergencia.
Proceso técnico y participación comunitaria
El obispo enfatizó en la necesidad de evitar decisiones apresuradas. La Diócesis prioriza que las determinaciones sobre demolición, reparación o cierre temporal se basen en estudios estructurales realizados por ingenieros calificados y en el consenso con las comunidades afectadas. En ese sentido, las mesas técnicas funcionarán como espacios para confrontar informes, planificar intervenciones y coordinar con autoridades locales cuando sea necesario.
| Edificio | Estado reportado |
|---|---|
| Catedral La Inmaculada Concepción (Armenia) | Superó revisión inicial; habitable |
| Iglesia de Montenegro | Requiere evaluación técnica profunda; posible demolición a definir |
| Iglesia de San Francisco | No evaluada aún; presenta complejidades |
| Basílica Menor de Quimbaya | Afectaciones en torre y sector del Cristo de la Esperanza |
Implicaciones para la comunidad
Los templos son, además de lugares de culto, espacios de encuentro social, apoyo comunitario y, a menudo, patrimonio cultural local. La necesidad de diagnósticos y, en algunos casos, intervenciones estructurales puede afectar la disponibilidad de estos servicios y la realización de ceremonias públicas. La Diócesis ha señalado la intención de mantener informadas a las comunidades y de coordinar alternativas para atención pastoral y social mientras se llevan a cabo los trabajos.
Ante la magnitud del movimiento telúrico y la cantidad de inmuebles por evaluar, las autoridades eclesiásticas anunciaron que comunicarán los resultados de las inspecciones y las decisiones técnicas una vez estén concluidos los estudios. Por ahora, la recomendación principal es no regresar a espacios que hayan sido señalados como inseguros hasta que especialistas certifiquen su estabilidad.
La situación en Quindío se suma a los múltiples daños reportados en infraestructura pública y privada tras el sismo del 10 de agosto, lo que plantea un proceso de recuperación que combinará esfuerzos de la Iglesia, las administraciones locales y los equipos técnicos para garantizar seguridad y preservar, cuando sea posible, el patrimonio religioso del departamento.