Los resultados de PISA 2025, publicados el 8 de septiembre, confirman un panorama desfavorable para los aprendizajes fundamentales en América Latina y encendieron señales de alerta para las autoridades educativas argentinas. En el lanzamiento regional, realizado el 10 de septiembre en Buenos Aires, especialistas y responsables de organismos internacionales coincidieron en que los desafíos en lectura, matemática y ciencias requieren políticas públicas sostenidas más allá de los cambios de gestión.
Resultados y foco en matemática
El informe regional consignó que 3 de cada 4 estudiantes de América Latina no alcanzan el nivel mínimo en Matemática. Ese dato, que atraviesa a varios sistemas educativos de la región, plantea interrogantes sobre la secuencia de aprendizajes esenciales y sobre las estrategias de recuperación de contenidos en secundaria.
Contexto del evento y actores presentes
El encuentro fue organizado por Argentinos por la Educación y la Fundación Varkey, y contó con la apertura de Andreas Schleicher, director de la Dirección de Educación y Competencias de la OCDE. Participaron representantes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, Uruguay y Paraguay, junto con figuras como Luis Fernando Ramírez (ministro de Educación y Ciencias de Paraguay), Jaime Saavedra (Banco Mundial), Andrés Delich (OEI), Marcela Bautista (CAF), Alejandro Vera Mohorade (UNESCO Santiago) y Cora Steinberg (UNICEF).
Problemas de atención en el aula
El informe también subraya factores de aula que afectan el aprendizaje: en países como Argentina y Uruguay, una proporción significativa de estudiantes reporta que no puede concentrarse porque "alguien en su clase está usando un teléfono celular". Ese elemento, señalado explícitamente en la presentación regional, evidencia que las dificultades no son solo curriculares sino también de ambiente escolar y convivencia.
Recomendaciones y urgencias
Los asistentes al lanzamiento regional reforzaron la necesidad de sostener en el tiempo políticas orientadas a fortalecer los aprendizajes básicos. Las conclusiones generales enfatizan que garantizar competencias en lectura, matemática y ciencias es condición para que los alumnos completen trayectorias educativas satisfactorias y puedan insertarse con éxito en el mercado laboral o en estudios superiores.
- Políticas a largo plazo: los expertos pidieron continuidad en las estrategias educativas más allá de los cambios de gestión.
- Atención en el aula: mejorar la gestión del ambiente escolar, incluida la convivencia y el uso de dispositivos, para proteger la atención de los estudiantes.
- Recuperación de aprendizajes: priorizar programas focalizados en los fundamentos de lectura, matemática y ciencias.
Implicancias para Argentina
Para el sistema educativo argentino, los resultados regionales obligan a una doble lectura: por un lado, confirman problemas compartidos en la región que requieren cooperación internacional y aprendizajes de políticas; por otro, señalan áreas concretas de intervención local, como la mejora de la formación docente en matemática, la implementación sostenida de currículos prioritarios y la atención al clima escolar.
| Aspecto | Observación en PISA 2025 |
|---|---|
| Matemática | 3 de cada 4 estudiantes de la región no alcanzan el nivel mínimo |
| Atención en aula | Alumnos en Argentina y Uruguay reportan distracciones por uso de celulares |
| Recomendación | Sostener políticas educativas a largo plazo |
Las voces reunidas en el lanzamiento regional evitaron simplificaciones: coinciden en que no existe una única receta y en que las medidas deben combinar recursos, formación docente, priorización curricular y acciones concretas para recuperar aprendizajes. En ese marco, la discusión pública en Argentina debería moverse de la alarma al diseño e implementación de intervenciones evaluables, con metas claras y evaluación periódica.
El desafío es grande: los resultados de PISA 2025 obligan a dirigentes, docentes y familias a repensar prioridades en la escuela, pero también a las autoridades nacionales y provinciales a convertir diagnósticos en políticas sostenidas que apunten, sobre todo, a asegurar los fundamentos que habilitan trayectorias educativas completas y oportunidades futuras para la juventud.