El sociólogo y especialista en adicciones Ignacio O’Donnell relató en un nuevo episodio de La Fórmula Podcast su trayectoria personal y profesional: comenzó consumiendo marihuana de forma intensa, atravesó 17 años de consumo y hoy cifra en 32 años su tiempo de abstinencia. A partir de esa experiencia dirige la Fundación CETrac y desempeñó cargos públicos relacionados con las políticas sobre drogas y salud mental.
Un consumo que busca aliviar un dolor
O’Donnell afirmó que, con frecuencia, el consumo de drogas funciona como una forma de aliviar un malestar interno. En su relato combinó la dimensión íntima —el dolor que empuja al consumo— con la pública: la necesidad de políticas, programas y dispositivos que acompañen la recuperación. Además, describió la recuperación como un proceso que exige tiempo, orden y un cambio profundo en el estilo de vida, y señaló la relevancia de establecer límites claros para quienes conviven con personas en tratamiento.
“Tengo 32 años de recuperación”, dijo O’Donnell para marcar el punto de partida de su explicación sobre por qué decidió dedicarse profesionalmente al tratamiento y la prevención.
Prevención, recaídas y redes
En el episodio, disponible en Spotify y YouTube, el especialista profundizó en cómo prevenir una recaída y en el valor de los grupos de apoyo. Explicó que la comunidad y el acompañamiento son pilares que sostienen los cambios a largo plazo: no se trata solo de dejar una sustancia, sino de construir una vida distinta con nuevos vínculos y hábitos.
- Buscar ayuda profesional: O’Donnell insistió en la importancia de pedir apoyo para iniciar la transformación.
- Construir comunidad: los grupos y las redes sociales de contención actúan como sostén frente al riesgo de recaída.
- Establecer límites: tanto para la persona en recuperación como para familiares, los límites ayudan a redefinir relaciones dañinas.
El especialista también detalló el impacto de las adicciones en las familias y la necesidad de integrar el trabajo familiar en los procesos terapéuticos. Según su experiencia, muchas veces la dinámica familiar reproduce situaciones que dificultan la recuperación si no se interviene de manera integral.
Contexto social: estímulos rápidos y vulnerabilidades
O’Donnell vinculó el crecimiento de conductas adictivas con una sociedad atravesada por estímulos inmediatos. Señaló que ese entorno puede potenciar la búsqueda de alivio instantáneo y complicar los procesos de control y prevención. Por eso, apuntó, las estrategias deben combinar intervenciones clínicas, comunitarias y políticas públicas que reduzcan riesgos y ofrezcan alternativas de inclusión y cuidado.
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Años de consumo | 17 años |
| Años de recuperación | 32 años |
| Cargos desempeñados | Dirección del Hospital Nacional de Salud Mental y Adicciones; subsecretaría en políticas sobre drogas; dirige Fundación CETrac |
Su paso por la gestión pública, combinado con la experiencia clínica y personal, le permite ofrecer una lectura que cruza lo individual y lo colectivo: la recuperación no es solo un asunto médico sino también social y político.
Para quienes acompañan a personas con consumo problemático, O’Donnell recomendó priorizar la escucha sin estigmas, la búsqueda de tratamientos con enfoque integral y la construcción de rutinas que reemplacen los espacios que ocupaba la droga. Destacó, además, que las recaídas no deben leerse exclusivamente como fracasos, sino como indicios de que un plan terapéutico necesita ajuste o refuerzo.
El episodio cierra con una invitación a comprender la recuperación como un proceso extendido: requiere paso a paso, apoyo sostenido y, sobre todo, reconocimiento de que detrás del consumo suele haber un sufrimiento que merece atención.