El frigorífico que históricamente operó en General Pico atraviesa una crisis financiera que derivó en el inicio de un concurso preventivo a nombre de su ex accionista, Alan Lowenstein. El proceso fue dispuesto el 13 de agosto por el Juzgado de Ejecución, Concursos y Quiebras de la provincia de La Pampa y quedó formalizado mediante un edicto publicado en el Boletín Oficial de la Nación.
Plazos judiciales y sindicatura
Según el edicto, los acreedores tienen plazo hasta el 25 de septiembre para presentar sus reclamos y documentación. La sindicatura del concurso quedó a cargo de los contadores Daniel Omar Martín y Ariel David Martínez, quienes tendrán la responsabilidad de verificar los créditos admitidos y colaborar con el juzgado en el trámite concursal.
Magnitud de las deudas
El informe judicial y la documentación vinculada al expediente detallan un volumen de pasivos que supera los $40.000 millones. Ese monto se desglosa, según consta en la publicación, en:
- $25.000 millones en deudas bancarias.
- $15.900 millones correspondientes a cheques rechazados.
| Concepto | Monto |
|---|---|
| Deuda bancaria | $25.000 millones |
| Cheques rechazados | $15.900 millones |
| Total aproximado | Más de $40.000 millones |
Consecuencias operativas y comerciales
La acumulación de esos pasivos impactó en la actividad del frigorífico: según consta en la documentación pública, la empresa redujo su ritmo productivo y llegó a paralizar operaciones. Esa situación repercute en la cadena de trabajo y en la economía local, dado que la planta tenía vinculación histórica con la marca Paty y operaba en un rubro con fuerte componente de mano de obra y proveedores locales.
Además de la operatoria y la marca, la crisis derivó en movimientos societarios: la familia Lowenstein vendió su participación en la firma a fines de julio. No obstante, el concurso preventivo presentado por Alan Lowenstein está ligado a garantías personales que el empresario había asumido con anterioridad a la venta, por lo que su situación patrimonial y judicial continúa comprometida pese a ya no ser accionista.
“El concurso busca proteger el patrimonio personal tras la crisis que atraviesa el frigorífico”, indica el edicto publicado en el Boletín Oficial.
Impacto en General Pico
La situación del frigorífico tiene implicaciones directas para General Pico: la paralización parcial de la planta y la incertidumbre sobre su continuidad afectan a trabajadores, contratistas y proveedores locales. En la nota que informa sobre el proceso se menciona que la reducción de actividad golpeó a cientos de trabajadores, sin que por ahora se detalle un número exacto en la documentación judicial consultada.
En términos financieros, la existencia de cheques rechazados por $15.900 millones y pasivos bancarios por $25.000 millones también repercute en entidades del sistema financiero y en la cadena comercial que proveía y compraba bienes y servicios a la firma.
Próximos pasos
Con el plazo para la presentación de acreencias venciendo el 25 de septiembre, el concurso preventivo entrará en una etapa decisiva en la que la sindicatura y el juzgado deberán evaluar la masa de créditos y las posibilidades de acuerdo o plan de pagos. El proceso buscará ordenar las obligaciones y, en su caso, preservar el patrimonio del deudor mientras se negocian soluciones con los acreedores.
Para la comunidad de General Pico, la expectativa pasa por conocer si el frigorífico retomará actividad, cuál será la magnitud del ajuste laboral y qué alternativas se ofrecerán a los proveedores locales. Hasta tanto el juzgado avance con el trámite concursal y la sindicatura proceda a la admisión o rechazo de créditos, las certezas seguirán limitadas.